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Acuicultura para veterinarios

La acuicultura supone entre el 40-45 por ciento del pescado consumido mundialmente

Jueves 05 de febrero de 2015

Si bien la importancia actual de la acuicultura es moderada, se considera un sector que está experimentando un importante crecimiento por lo que podría proporcionar una salida laboral a los futuros veterinarios.



Raúl Jiménez Guerrero
SmarVet - @raulsmarvet
raulsmarvet@gmail.com
Imágenes cedidas por el autor
(Tomadas en el IFAPA "El Toruño" y en RíoFrío)

A la hora de estudiar Veterinaria son muchas las salidas posibles entre las que el estudiante del grado puede especializarse. No obstante, es cierto que unas gozan de mucha más popularidad que otras como podría ser el caso de la clínica.

Se conoce que el consumo de productos acuáticos per cápita mundial (sin incluir algas) rondó los 20 kg en el 2011, mientras que 50 años atrás apenas llegaba a los 10 kg por persona. Frente a estos datos, y ante el incremento anual de la población y de sus demandas, sobre todo del consumo de pescado (por parte de los países emergentes), es evidente la necesidad de ofrecer una fuente de proteínas adecuada y sostenible que abastezca dicha demanda.

La acuicultura se trata de un tipo de ganadería milenaria, que se originó en oriente, en donde tuvo un importante inicio de desarrollo en el mantenimiento de carpas en estanques de jardines. Actualmente tiene una importancia moderada (relativamente baja en España). No obstante goza de uno de los mayores crecimientos por año que puede experimentar un sector en la actualidad a nivel mundial (en muchos casos superiores al 8 % en China o Noruega), por lo tanto es de entender que le aguarda un muy buen futuro, no solo por el estancamiento mundial de la pesca extractiva (en unos 90 millones de toneladas desde el 2006) o por las limitaciones de la sobreexplotación de los caladeros, sino porque además supone una importantísima fuente de alimentos animales de calidad, que sin duda sustentará en gran medida una buena parte de la población de los países emergentes.

¿Qué es la acuicultura?

La acuicultura se define como el conjunto de actividades, procedimientos, técnicas o conocimientos destinados a la producción de productos acuáticos de origen animal o vegetal, para un determinado fin (alimentación, industrial, farmacológico, ornamental). Actualmente supone entre el 40-45 % del pescado consumido mundialmente (unos 80 millones de toneladas en el 2011) y se espera que para el 2030 suponga casi dos terceras partes del pescado consumido, alrededor de un 60-65 % según un reciente informe de la FAO. Además ha generado entre 15-20 millones de puestos de trabajo directos en el sector de la acuicultura mundial, sin contar con el de la pesca extractiva o los puestos indirectos generados.

Pese a que actualmente se encuentre estancada en España, no podemos olvidar que esta es la cuna de la acuicultura europea y forma parte de los principales productores, sobre todo de moluscos, como es el caso del mejillón. Este estancamiento se debe a diversos factores, pero entre los principales podemos destacar el aumento de las importaciones incontroladas de productos de poca calidad que sin lugar a dudas pone en juego el trabajo de años por profesionales en la rama. Otro de los puntos principales en el sector español que se deben mejorar sería la imagen cara al público y el desarrollo de un complejo programa de marketing, acompañando una mejora de la transformación de los productos para de esa forma darle un valor añadido paralelamente en función de la demanda del mercado. Por último debemos destacar el carácter fragmentado autonómico de las diferentes comunidades autónomas españolas que, sin duda, dificulta en gran medida los trámites administrativos para la investigación, localización, distribución y comercialización de las explotaciones acuícolas.

Con el control y la solución a estos problemas y el debido progreso ganadero no cabe duda de que España volvería a ser puntera en este sentido, como así lo recoge el nuevo Plan Estratégico Plurianual Español acordado entre las diferentes organizaciones como OESA, APROMAR y las administraciones cuyo objetivo no es otro que el de duplicar la capacidad productiva de las explotaciones españolas para 2030. Además se plantea una producción en torno a las 520.000 toneladas, con un valor económico de los 1.100 millones de euros con un aumento aproximado de 10.000 puestos de trabajo.

La acuicultura en las facultades

Estas son las previsiones de la acuicultura, un tipo de ganadería con muchas posibilidades de crecimiento. Sin embargo, en la mayoría de las facultades españolas no se ofrece una formación o, al menos, una orientación acorde con la trascendencia del sector. Solo en algunas como en la de Lugo, la de Barcelona o la de las Palmas de Gran Canaria, se ofrecen algunas asignaturas especializadas, ya sea de tipo obligatorio u optativo que ayuden a los estudiantes a conseguir algo de conocimiento o especialización en la materia. Para formarse sobre acuicultura, cabe destacar que este es un tipo de ganadería en la que no basta con los conocimientos básicos y generales adquiridos en la carrera por las razones ya comentadas, sino que también es necesario obtener una fuerte base en cuanto a ictiología, ecología y química del agua, debido a que estas materias no suelen ser de competencia veterinaria. Quizás sean sus tres pilares fundamentales y dado que no se suelen dar en la materia obligatoria requiere de un alto interés personal para su búsqueda y aprendizaje.

Es importante realizar una correcta especialización con este tipo de animales, teniendo pues que elegir entre marina o continental, criaderos o centros de producción, en tierra o jaulas flotantes, y qué especialización para cada una de estas actividades. No obstante, es posible ejercer una acción transversal en empresas de servicios como controles sanitarios, seguridad alimentaria y gestión, así como desarrollo, venta y aplicación de nuevos equipos y tecnologías de cultivo.

Dado que este sector no ha tenido mucho interés entre los alumnos de Veterinaria, básicamente se encuentra ocupado por ingenieros agrónomos, biólogos, licenciados en medio ambiente o en ciencias del mar. Proporciones que sin duda llaman nuestra atención si lo comparamos con el resto de ganaderías. La labor o el papel del veterinario en estas explotaciones evidentemente es imprescindible ya que este es el profesional que mejor se forma en cuanto a Producción Animal, Nutrición, Sanidad Alimentaria, Bienestar, Patología y Sanidad Animal, y ejerce diferentes funciones como la investigación, su alimentación, control y gestión ganadera, el bienestar animal en producciones, la trazabilidad de sus productos, sus medicaciones o tratamientos terapéuticos, controles de enfermedades infecciosas, etc. Así lo demuestra la creación de centros en España destinados para tal fin como las ADS específicas con la colaboración de FEADSA.

Ante todos estos datos, no es de extrañar que se despierte el interés de muchos profesionales y estudiantes, que observan a este sector como uno con un gran potencial económico, en el que si las previsiones se cumplen proporcionaría un nicho laboral nada despreciable para quien lo considere apropiado.