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Sistemas de información y vigilancia epidemiológica

Colaboración internacional para combatir las enfermedades

Jueves 27 de agosto de 2015

El aporte de la vigilancia epidemiológica es fundamental a la hora de desarrollar los programas de gestión sanitaria necesarios para controlar la seguridad sanitaria del comercio pecuario internacional y garantizar la sanidad animal y la salud pública a nivel mundial.



Por Julián Castro Marrero:

Los diferentes países del mundo, por su marco legal y sus membrecías en organismos internacionales de referencia en salud animal, poseen el compromiso y la obligación de informar sobre la ocurrencia de las enfermedades de los animales, su frecuencia, distribución espacial y los métodos utilizados para su combate.

Estos registros aportados fundamentan investigaciones y análisis de las experiencias de prevención, control y erradicación que permiten acercarse cada vez más a identificar las medidas y estrategias sanitarias acordes para enfrentar las diferentes situaciones epidemiológicas que generan y diseminan cuadros mórbidos que afectan a la población animal mundial.

El manejo conjunto de estas informaciones permite, entre otras cosas, el trabajo coordinado entre naciones para el cuidado de las fronteras y la instrumentación de programas regionales, subregionales o hemisféricos para combatir plagas o enfermedades, sobre todo las de carácter transfronterizo.

¿Cuál es el papel que juega la vigilancia epidemiológica en el comercio globalizado?

Para desarrollar la gestión sanitaria que deriva de la inspección del comercio pecuario internacional, el aporte de la vigilancia epidemiológica es fundamental. La credibilidad y sensibilidad de los sistemas de información de los países construyen un escenario favorable para las negociaciones comerciales ligadas al comercio exterior. Esta faceta de los servicios oficiales de sanidad animal se ha visto exigida por la globalización de la economía al propiciar una expansión considerable del intercambio comercial de mercancías pecuarias y, con ello, un aumento del riesgo de ingreso, dispersión y establecimiento de enfermedades exóticas y endémicas importantes para los países.

Para un país, su salud pública y cadena productiva pecuaria, es de capital importancia disponer de datos actualizados sobre la población animal, la caracterización de los sistemas de producción pecuaria y las corrientes de tránsito de ganado que de ellos deriven, la caracterización de los ecosistemas de enfermedades y la ocurrencia de las enfermedades de los animales.

El sistema de información y vigilancia epidemiológica de las enfermedades de los animales se considera una herramienta fundamental para lograr la eficacia de los programas de prevención, control y erradicación, y es la rama sensorial de los servicios de salud animal que administran estos programas sanitarios.

Desde el punto de vista operacional es el conjunto de actividades necesarias para disponer oportuna y sistemáticamente del conocimiento de la conducta de las enfermedades, de sus condicionantes y distribución en el tiempo y el espacio.

Dentro de los productos que se obtienen están las series cronológicas, tendencias, ciclicidad, estacionalidad y tendencias seculares, así como representaciones gráficas de la cobertura poblacional y geográfica que alcanzan las diferentes enfermedades que ocurren y las actividades que se realizan para su combate.

La disposición de datos fiables y actualizados de la población animal existente es necesaria para cumplir con el ciclo de planificar, ejecutar y evaluar en forma continua los diferentes programas ligados a la pecuaria, y es dificultoso mantener al día los registros de las existencias de semovientes, siendo la dinámica del sistema de información para la vigilancia epidemiológica un mecanismo viable para cubrir esta necesidad.

La fiebre aftosa marca el ritmo en Suramérica

Los servicios de sanidad animal de los diferentes países poseen en los formularios de sus sistemas de información un espacio para registrar la población animal existente en la propiedad que sea visitada, por cualquier causa, y además mantienen un registro de fincas por áreas geográficas, estrategia que cubre en buena parte esa demanda de datos.

En este escenario, es el programa de fiebre aftosa el que lleva la voz cantante, al tener que visitar dos veces al año cada uno de los predios existentes. De ahí que las cifras de población provenientes de la actividad vacunación anti aftosa, en la Región, son de una utilidad única y se les da confiabilidad.

Características de una vigilancia epidemiológica efectiva

Es básico instaurar los mecanismos de vigilancia dentro de la estructura existente en la organización de la institución responsable de los servicios sanitarios, en función de facilitar su funcionamiento y el cumplimiento con las actividades que aseguren cubrir las exigencias de flujo, tipo y periodicidad de las informaciones.

En esa conceptuación para instaurar y mantener en funcionamiento el sistema es recomendable tener en consideración aspectos como los siguientes:

Solicitar información imprescindible que sirva a objetivos específicos. Utilizar pocos indicadores acordes a los objetivos y metas de los programas. Usar procedimientos sencillos, pocos formularios estandarizados de sencillo llenado. Establecer el flujo de la información para todo el personal del programa que la necesita y utiliza para cubrir sus funciones. Desarrollar registros de unidades de producción, población animal existente y mapas catastrales señalando su distribución y la de los problemas epidemiológicos. Capacitar el personal en el funcionamiento del sistema de información y en la utilización de la información. Divulgar las bondades del sistema para estimular la cooperación de las comunidades, en general y ganadera, incrementando la sensibilidad y eficiencia que demandan los programas. Velar por la retroalimentación de datos para los sectores involucrados, con comentarios y recomendaciones. Evaluar periódica y sistemáticamente la organización y el funcionamiento del sistema de información y vigilancia epidemiológica. Cogestionar con la cadena productiva, ganaderos, industriales, comercializadores y consumidores.

El sistema debe ser sencillo en su diseño, atender a los objetivos de los programas sanitarios compartido con la cadena productiva en la recolección de información y manejo de los productos obtenidos, así como comprendido y respetado por los funcionarios. La ética es su columna vertebral: no se debe manipular la información obtenida y hay que mantener la verticalidad profesional en su manejo.

En las instituciones ligadas a la administración de la salud animal se debe crear una conciencia epidemiológica en los funcionarios, para realizar esfuerzos en busca de la información, luchar porque esta sea fidedigna y divulgarla para el provecho de la comunidad profesional y educativa en función del bienestar social

El manejo de una información epidemiológica fidedigna es de gran apoyo para que los servicios orienten sus estrategias sanitarias, evaluar sus programas y conservar la credibilidad internacional. Es un insumo de primera línea para las instituciones educativas: profesores y estudiantes están analizando el escenario nacional a la par de conocer las causas, comportamiento, controles y tratamientos de las enfermedades que afectan las diferentes especies. Del mismo modo se orientan los profesionales que ejercen la medicina veterinaria privada al conocer la situación epidemiológica existente en las diferentes regiones que componen un país.

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