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Pérdidas de producción asociadas al PRRS y medidas de erradicación

El síndrome reproductivo y respiratorio porcino (PRRS) ha cambiado drásticamente la producción porcina mundial

Jueves 24 de noviembre de 2016

En los Estados Unidos había sido el único foco de todos los protocolos de bioseguridad hasta la reciente introducción del virus de la diarrea epidémica porcina. Aun así, el PRRS sigue siendo sin duda una de las enfermedades con mayor importancia económica del mundo.



Alejandro Ramírez
DVM, MPH, PhD, Diplomate ACVPM
Autor del libro “Guía del PRRS. Síndrome reproductivo y respiratorio porcino”. Editorial Servet

Artículo publicado en la revista Suis n.º 132. Entra en nuestra tienda online y escoge la modalidad de suscripción a Suis que más te guste.

Los brotes de enfermedades reproductivas y respiratorias graves en cerdos se detectaron inicialmente en Carolina del Norte (Estados Unidos) alrededor de 1987, y en Alemania en 1990. La etiología se desconocía, pero la enfermedad clínica se extendió rápidamente. El síndrome incluía pérdidas reproductivas (abortos) en las piaras de cría, así como alteraciones respiratorias, retrasos en el crecimiento y alta tasa de mortalidad.

El agente causal fue identificado por primera vez en 1991 en los Países Bajos, y poco después en Canadá y los Estados Unidos. La enfermedad era conocida como la enfermedad misteriosa del cerdo, enfermedad de la oreja azul, infertilidad porcina y síndrome respiratorio (SIRD: swine infertility and respiratory syndrome), aborto epidémico porcino y síndrome respiratorio (PEARS: porcine epidemic abortion and respiratory syndrome) y síndrome reproductivo y respiratorio porcino (PRRS: porcine reproductive and respiratory syndrome), entre otras denominaciones.

Los estudios retrospectivos demostraron la presencia de animales serológicamente positivos más de diez años antes de que la enfermedad fuera identificada clínicamente.

Desde su identificación inicial, el virus del PRRS (PRRSv) se ha extendido a muchas granjas y países diferentes en un breve periodo de tiempo. Según los informes, hubo 3.000 brotes descritos en Europa al principio de los años 90 y en menos de cuatro años. El virus está evolucionando rápidamente y hoy en día hay una gran diversidad del virus tanto en Europa como en América del Norte. Se han identificado variantes altamente patógenas del virus PRRS en Asia, Europa del Este y los Estados Unidos.

Según la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), a finales de 2015 la enfermedad estaba presente en todo el mundo, con la excepción de Argentina, Australia, Brasil, Finlandia, Islandia, Nueva Zelanda y Noruega, países que nunca han comunicado la presencia de la enfermedad (figura 1).


El PRRS ha cambiado drásticamente la producción porcina mundial. En los Estados Unidos había sido el único foco de todos los protocolos de bioseguridad hasta la reciente introducción del virus de la diarrea epidémica porcina. El PRRS sigue siendo, sin duda, una de las enfermedades con mayor importancia económica en todo el mundo.

Impacto económico del PRRS

El impacto económico del PRRS es significativo en todo el mundo. Cuando se consideran los costes económicos de un brote, un factor principal es la virulencia de la cepa específica de PRRSv. Debido a la gran diversidad de las cepas de campo, las consecuencias económicas pueden ser bastante variables entre explotaciones. Sin duda, por norma general, se considera que el PRRSv tipo 1 (europeo) es significativamente menos virulento que las cepas descritas en Norteamérica (tipo 2). Sin embargo, existen muchos casos notificados de brotes graves causados por el PRRSv tipo 1, al igual que ha habido algunos casos de explotaciones con el PRRSv tipo 2 sin signos clínicos de importancia.

En los Estados Unidos, Neumann y sus colaboradores (2005) estimaron los costes globales del PRRS en alrededor de 560 millones de dólares al año, lo que la convierte en la enfermedad más importante económicamente en la industria porcina de Estados Unidos. Este coste fue significativamente más alto que el de la peste porcina clásica (360 millones de dólares/año) y la enfermedad de Aujeszky (36 millones de dólares/año) combinadas, tomando como base estimaciones previas a la erradicación y ajustadas al cambio del dólar de 2004.

La figura 2 resume algunos de los estudios publicados revisados por expertos más conocidos que han estimado los costes del PRRS. Es importante tener en cuenta que los costes asociados con el PRRS incluyen todas las fases de la producción. También es interesante remarcar que todos los países presentan un coste significativo asociado con este síndrome.


Hay muchos costes asociados con el PRRS que vienen determinados por un descenso de la productividad (tasa de partos, ganancia media diaria, etc.), así como por un aumento de las tasas de mortalidad (abortos, mortalidad pre y posdestete, etc.). Algunos de estos costes corresponden a los gastos de vacunación, aunque la mayoría de ellos no van asociados a un aumento de las medidas de bioseguridad, lo que que puede ser significativo.

En el estudio desarrollado por Holtkamp y colaboradores (2013) se estimó que el 60 % de los cerdos destetados en los Estados Unidos eran negativos a PRRSv, aunque solo el 25 % de los cerdos comercializados eran negativos al sacrificio (figura 3). Los estudios estadounidenses de 2005 y 2013 aportaron algunas ideas muy importantes sobre la enfermedad. De hecho, incluso tras ocho años de trabajo intenso en los Estados Unidos contra este virus, su impacto económico ha aumentado. En este periodo se ha adquirido gran cantidad de conocimiento tanto en investigación como práctico. Sin embargo, el virus continúa suponiendo un reto. También es interesante observar cómo ha variado el impacto económico del virus del 11,9 % del coste total atribuido al grupo reproductor en el estudio de 2005 a más del 45,5 % en el informe de 2013. Hay muchas razones que pueden explicar este cambio en el impacto económico. Es posible que estas razones incluyan cambios en los enfoques para el control y eliminación del PRRSv, así como cambios en las prácticas de producción (tamaño del rebaño, sistemas de producción en múltiples emplazamientos, etc.).

Por fortuna, el PRRS no representa un riesgo de seguridad alimentaria para el consumidor de carne de cerdo o una enfermedad relevante desde el punto de vista zoonótico; de no ser así, su impacto económico se habría incrementado drásticamente. Sin embargo, sí es relevante en cuanto a seguridad alimentaria en términos de disponibilidad de alimento, tal y como se observó con el brote de PRRS de alta patogenicidad que comenzó en China en 2006. La deleción de 30 aminoácidos que se describió en la región nsp2 del virus dio lugar a una cepa altamente virulenta que afectó a más de dos millones de cerdos, lo que causó al menos 400.000 muertes y provocó un importante déficit de proteína porcina en esa área.

Eliminación del PRRSv

El objetivo final para cualquiera debería ser eliminar el PRRSv de la granja. Esto permitiría que la explotación adquiriera el estado de negativa a PRRSv (categoría IV).

La puesta en marcha de un programa de eliminación del PRRSv es una buena ocasión para evaluar qué otros patógenos se podrían eliminar al mismo tiempo. En Estados Unidos, muchas explotaciones que comienzan un programa de eliminación del PRRSv aprovechan la ocasión para realizar ligeras modificaciones en sus planes de eliminación (como el empleo estratégico de antimicrobianos) para eliminar también Mycoplasma hyopneumoniae.

Es importante realizar previamente un análisis económico de cada explotación para calcular el coste real de la enfermedad en ese momento. Esta información, junto con el coste estimado del programa de eliminación y el aumento esperado de la productividad debido a la eliminación del PRRSv, ayudará a determinar durante cuánto tiempo una explotación debe permanecer negativa para compensar estos costes. Las explotaciones no tienen que permanecer negativas a PRRSv para siempre después de la eliminación del virus para que el programa sea económicamente factible. Un informe de Yeske y Holtkamp (2012) sugiere que con una despoblación-repoblación completa, la granja solo debería permanecer negativa entre uno y dos años para compensar los costes del programa.

Despoblación y repoblación

La despoblación y repoblación de la piara completa es la manera más rápida y sencilla de obtener una granja negativa a PRRSv (categoría IV):

Este es el método más caro para la eliminación del PRRSv. Las instalaciones completas de la explotación, no solo un edificio, se deben despoblar completamente antes de permitir la entrada de animales de reposición negativos. Todos los edificios y el equipo se deben limpiar, desinfectar y dejar secar completamente durante al menos dos semanas y preferentemente 30 días antes de volver a llevar a los animales a las instalaciones: Esto se hará idealmente durante los meses de verano. Los meses de invierno son el peor momento para la despoblación y repoblación debido a la falta de capacidad para limpiar y desinfectar completamente todas las instalaciones. Cualquier equipamiento que sea difícil de limpiar y desinfectar completamente se debería eliminar del lugar: Es más seguro adquirir nuevas lámparas de calor, alfombrillas para el suelo, botas, paneles de separación, etc., que intentar asegurar que están completamente limpios y desinfectados. El coste de reponer todos estos elementos es significativamente menor comparado con el coste global del proyecto de despoblación-repoblación y puede tener un impacto importante para evitar la exposición al virus existente. No se deberían olvidar las zonas de almacenamiento de purines: Tener en cuenta los tiempos de supervivencia del PRRSv en el estiércol. Es difícil tratar las fosas de purines. Las fosas de purines deben vaciarse y desinfectarse lo mejor posible. Se puede implementar un proyecto de cría y reproducción en otra ubicación para minimizar los efectos sobre la producción de cerdos destetados. Análisis y eliminación

El plan de análisis y eliminación se centra en analizar los animales del grupo de reproductores y eliminar a todos los seropositivos:

Es fundamental contar con acceso a un laboratorio que pueda entregar los resultados de forma rápida (uno o dos días como máximo). La tasa de éxito de este programa, así como el coste de las analíticas, depende mucho de la prevalencia actual de PRRSv y de la estabilidad de la piara: El éxito del plan depende de la rapidez con la que se identifique el primer caso y se elimine. Es la opción de elección en explotaciones de verracos. Si esta no consigue frenar la transmisión inmediatamente, la nave se debería despoblar por completo. El éxito no se puede predecir, incluso cuando todos los animales se muestrean inmediatamente, ya que se necesitan varias horas hasta la obtención de resultados, lo que le da tiempo al virus para diseminarse en el grupo. Este plan rara vez tiene éxito cuando la piara es inestable. Primero debería controlarse el PRRSv para frenar la transmisión. Cuanto más estable sea la granja, más rápidamente tendrá éxito el programa, lo que hará que sea necesario analizar a los animales de la explotación durante menos tiempo, reduciendo así los costes de las analíticas. Los reproductores deben analizarse al mismo tiempo, preferiblemente en un solo día: Se requieren análisis de anticuerpos; es fundamental que la prueba sea muy sensible (>95 %; cuanto más alta mejor). PCR: muy recomendada para obtener resultados más rápidamente, en especial para la primera toma de muestras ya que establece la estabilidad del grupo. Las muestras se pueden unir en grupos de tres o cinco para reducir los costes de las pruebas sin perder sensibilidad analítica. El programa de análisis y eliminación funciona mejor en piaras con prevalencias bajas de PRRSv (idealmente La tasa de eliminación de los animales seropositivos según son identificados puede influir en los buenos resultados del programa. Una vez se han eliminado todos los animales positivos, el grupo restante se debería volver a analizar pasados 30 días. El proceso completo de análisis de la piara continuará cada 30 días hasta que todos los animales analizados den un resultado negativo. Renovación (rollover) del grupo

El cierre de granja y la renovación del grupo se ha convertido en una de las prácticas más frecuentes entre los ganaderos de porcino:

Aproximadamente, se estima que el coste está en torno a 1/3 o 1/4 del coste de un programa de despoblación-repoblación. La granja se cierra y después se homogeneiza según se ha descrito previamente. Una vez que la granja se vuelve a abrir, se pueden introducir los animales de reposición negativos a PRRSv. Estas cerdas de reposición negativas a PRRSv también sirven como animales centinela para la monitorización del PRRSv. Una vez que la explotación adquiere el estado de categoría III (negativo provisional), la tasa de reposición de cerdas se puede aumentar significativamente (dependiendo de los recursos financieros) para acelerar la renovación y entrar antes en la categoría IV. Eliminación regional

El objetivo final de la industria porcina en cualquier país es lograr la eliminación del PRRSv en un ámbito más amplio que una sola granja. Al mismo tiempo que cada zona, provincia, estado o país continúa buscando eliminar el PRRSv de su área, los programas regionales de eliminación pueden ser la respuesta:

Mondaca y colaboradores (2014) han descrito una metodología para el desarrollo del control regional que incluye cinco fases: Evaluar la viabilidad del proyecto en el área concreta. Identificar las zonas con presencia de cerdos. Caracterización de las explotaciones de la zona. Diseño de estrategias de control del PRRSv. Ejecución y monitorización de las estrategias de control del PRRSv implementadas. El primer programa regional de eliminación en los Estados Unidos se inició en 2002 en el condado de Rice, en Minnesota. Uno de los mayores logros de estos programas regionales de eliminación es que han permitido que los ganaderos de porcino vecinos puedan intercambiar información entre ellos sobre cómo minimizar los riesgos para las demás granjas; es un trabajo en equipo que incluye ayudar al otro en vez de señalarlo con el dedo. Hoy en día existen muchos programas regionales de control, no solo en los Estados Unidos, sino por todo el mundo. El éxito de cada programa depende en gran medida de las personas que lo dirigen. En última instancia, deben ser los ganaderos de porcino los que quieran que el programa tenga éxito. Declaración de principios de la AASV respecto al PRRS El 11 de octubre de 2011, la Asociación Americana de Veterinarios Especialistas en Porcino (American Association of Swine Veterinarians, AASV) desarrolló la siguiente declaración de principios acerca del PRRS: “El síndrome respiratorio y reproductivo porcino (PRRS) es una enfermedad importante y limitante de la producción cuyo coste para la industria porcina norteamericana se estima que excede los 664 millones de dólares al año. El control de la enfermedad mediante métodos tradicionales no ha sido eficaz en todos los casos; por lo tanto, la postura de la AASV es que la eliminación del PRRS de la industria porcina norteamericana es un objetivo a largo plazo. La AASV ejercerá un papel de liderazgo asociándose con la industria porcina para promover la eliminación colaborativa del PRRS tanto a nivel local, regional como nacional, comunicando la necesidad e identificando las fuentes de financiación para apoyar tales iniciativas y ayudando en el intercambio de nueva información y tecnología relacionada con el PRRS entre sus miembros para conseguir este objetivo”.

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