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Aspectos clave en la producción avícola ecológica

(Foto: Tony Campbell/shutterstock.com)

La implantación de sistemas de producción ecológicos plantea nuevos retos

Jueves 09 de marzo de 2017

El modelo de avicultura certificada en el reglamento actual de producción ecológica es muy diferente al modelo de producción convencional, por lo que no es posible la adaptación de las granjas a este nuevo sistema.



Palacios [1] y L. Castillo [2]
[1] Área de Producción Animal Facultad de Ciencias Agrarias y Ambientales. Universidad de Salamanca
[2] Facultad de Estudios Superiores Cuautitlán. UNAM (México)
Imágenes cedidas por los autores

La producción ecológica es un sector de la producción de alimentos que lleva creciendo desde la publicación del primer reglamento en 1991 imparablemente en Europa. España es actualmente el país de la EU28 con más hectáreas destinadas a esta actividad (Comisión, 2008). La producción ganadera certificada se está desarrollando a un ritmo más bajo que la agricultura y no de forma homogénea. Las granjas de los sectores productivos convencionales más ligados a la tierra como la producción extensiva con rumiantes y sistemas tradicionales de producción, han tenido más facilidades para certificarse que los sistemas productivos intensivos.

Actualmente en España existen 67 granjas de pollos de carne, 12 granjas de otras aves de carne (fundamentalmente pavos y patos), 180 granjas de gallinas de puesta y una granja de aves de recría, localizadas mayoritariamente en Andalucía y Cataluña. Se crían fundamentalmente 165.696 pollos y 211.298 gallinas ponedoras que producen 853.539 tn de carne de pollo y 1.349.848 docenas de huevos al año (Magrama, 2015).

La penetración actual de la avicultura certificada ecológica en España representa el 1 % de la producción avícola total, mientras que en Francia representa el 1,9 % (Everis, 2006), por lo que existe margen actual para al menos duplicar la producción. La avicultura convencional se basa en sistemas muy intensificados con un control férreo del manejo y las condiciones ambientales de los animales, con el fin de optimizar el tiempo, el espacio y la rentabilidad de las ganaderías.

El modelo de avicultura certificada en el reglamento actual de producción ecológica es muy diferente al modelo de producción convencional, por lo que no es posible la adaptación de las granjas a este nuevo sistema, necesitan realizar o implantar un sistema vinculado estrechamente con el suelo, con parcelas que puedan pastar los animales, acceso continuo al exterior, menores densidades de los apriscos, animales en libertad, uso de piensos certificados ecológicos y la no aplicación de antibióticos de forma preventiva en la cría de los animales (Magrama, 2015). Esta situación plantea nuevos retos en la implantación de estos sistemas que trataremos de desgranar en el presente artículo.

Instalaciones

Para cumplir con la normativa, deberemos tener un aprisco con las máximas cualidades de habitabilidad, donde los animales se resguardan cuando son muy pequeños, en el caso de pollos muy jóvenes, o cuando las condiciones climáticas son adversas para estar en la calle. En el caso de animales de engorde, permanecen en esta instalación durante el primer mes de vida, y es el lugar donde colocaremos los ponederos de las gallinas, comederos y bebederos. Como los animales son criados en el suelo durante toda su vida y en contacto con fuentes incontroladas de infecciones, se debe ser muy riguroso en el diseño y manejo de las instalaciones.

Debe ser una instalación de fácil desinfección, ya que es necesario controlar el contenido de colonias de Salmonella spp. en la cama de la granja al final de cada crianza, por el control de la salmonelosis. Se debe realizar un vacío sanitario de las instalaciones entre cada lote de crianza.

En el caso de los pollitos de un día de vida, la estancia debe poder calentarse hasta los 35 ºC y estar bien ventilada. La temperatura se irá reduciendo cada semana hasta alcanzar los 20 ºC en el primer mes de vida. Es fundamental para que los pollos no consuman prematuramente el vitelo y reduzcan sus niveles inmunitarios, lo que les expondría a graves problemas sanitarios.

La densidad de animales que se pueden criar en esta instalación está limitada por el reglamento (Comisión 2008): la cifra máxima de gallinas por gallinero es de 3.000, y no hay límite para el número de estos en una misma finca. La densidad máxima de población en el gallinero no puede ser superior a 6 aves/m² de superficie utilizable. Las gallinas deben tener acceso a un espacio al aire libre o parque con vegetación, durante al menos un tercio de su vida y en el que se proporcionen al menos 4 m²/ave.

La carga ganadera total de la finca no puede ser superior a 170 kg N/ha, lo que supone un número máximo aproximado de 230 gallinas.

Para el acceso al parque la nave debe estar provista de trampillas que, como mínimo, han de estar distribuidas en toda la longitud del local y con una anchura total en el mismo equivalente a 4 m por cada 100 m² de superficie. En el interior del gallinero las aves deben disponer de una zona de yacija que ocupe al menos un tercio de la superficie del local. Debe proveerse un nidal individual para cada 7 gallinas o bien su equivalente de 120 cm² por ave. Las aves deben disponer de 18 cm de aseladero por cabeza, y lo habitual es que estos se monten sobre el foso de deyecciones.

En el caso de pollos de engorde, las instalaciones deben permitir una densidad máxima de población de 10 pollos/m² de superficie o su equivalente de 21 kg de peso vivo por m². La cifra máxima de pollos por gallinero es de 4.800, con una limitación en el número de locales de la explotación si esta no puede superar los 1.600 m² de superficie cubierta. Los pollos deben tener acceso al aire libre, con un parque cubierto de vegetación, en el que se proporcione una superficie de al menos 4 m²/ave.

Se debe disponer de un patio de ejercicio y de parques de pastoreo con una cobertura vegetal (praderas artificiales de regadío o gramíneas), en una superficie vallada con zonas de sombra para los animales (árboles frutales habitualmente) (Castello, 2013).

Aunque en algunas patologías existe más prevalencia, las condiciones de manejo y las menores densidades deben mejorar la salud de las aves.

Alimentación

El uso de piensos compuestos certificados ecológicos es la base de la nutrición en la avicultura certificada, estos están confeccionados con materias primas energéticas y proteicas. En la actualidad, la fuente más importante de proteína disponible es la soja ecológica, que es escasa y de gran coste ambiental (debido a que se produce muy lejos de Europa) y económico. La Comisión Europea ha reconocido que para la agricultura ecológica es difícil conseguir fuentes de proteína de calidad (con aminoácidos esenciales) y en cantidad suficiente para la alimentación de monogástricos (EGTOP, 2011). Actualmente, se buscan alimentos que puedan suplir los aportes de la soja y que su incorporación sea más abundante y barata. Aunque otra parte de la discusión es aplicar nuevas referencias productivas con sistemas productivos renovados con razas más adaptadas a los nuevos objetivos productivos que tengan menos necesidades nutricionales (Padel, 2005).

Razas

En el caso de pollos de engorde, otro problema no resuelto es el uso de razas de crecimiento lento adecuadas al sistema de producción ecológica. Se están empleando líneas cruzadas de razas autóctonas con líneas de broilers y con líneas específicas genéticas preparadas para el crecimiento lento (Tricolor catalana).

Las razas más utilizadas para la producción de huevos son gallinas Lohmann de origen convencional. Hasta ahora no estaban disponibles animales nacidos en producción certificada en granjas de reproducción; a partir de 2014, España ya cuenta con una pequeña granja certificada que ofrece animales certificados. En el caso más común, los animales que entran en las granjas ecológicas provienen de granjas convencionales y es en la propia granja donde pasan su periodo de conversión de diez semanas (para engorde, los broilers llegan a la granja con menos de tres días de vida) y seis semanas (en granja para gallinas de producción de huevos) (Comisión 2008).

Sanidad

Como los modelos de producción en ecológico son muy diferentes a los modelos convencionales, aparecen enfermedades ya erradicadas que pueden ocasionar problemas en este tipo de granjas. La prohibición del uso de antibióticos de forma preventiva puede provocar incertidumbre en los ganaderos. Según el análisis de datos procedentes de casos patológicos en aves en extensivo, se diagnosticó un 10 % más de casos de coccidiosis por E. tennella que en las convencionales, pero un 50 % menos por E. acervulina que en las explotaciones intensivas. En cuanto a los vermes redondos, las aves con acceso al aire libre presentan un 3 %
más de parasitismo. Respecto a las enfermedades infecciosas, las cepas no identificables de E. coli representaron el 50 % de las encontradas en las explotaciones intensivas y Enterococus cecorum, el doble de las intensivas. Debido al contacto con la avifauna, Pasteurella multocida representa en aves al aire libre un 11,3 % de las patologías estudiadas (Gavaret, 2016).

Aunque en algunas patologías existe más prevalencia, las condiciones de manejo y las menores densidades deben mejorar la salud de las aves. Si aun así aparecen patologías, se puede realizar una sola aplicación antibiótica con el doble de tiempo de espera que en la producción convencional.

La posible infestación parasitaria o infecciosa unida a la posibilidad de ser atacadas por depredadores reducen la esperanza de vida de las aves en estos sistemas. Producción

Las características diferenciadoras que se han expuesto hasta ahora conllevan un sistema de producción totalmente diferente de los sistemas convencionales. Los sistemas ecológicos de producción son muy diferentes en el manejo de los animales y en el resultado final de la producción, tanto en los desarrollos técnicos como en las calidades finales obtenidas.

La producción de huevos está muy condicionada por las variaciones climatológicas, los cambios en la alimentación y los riesgos sanitarios por la producción en suelo. Como se ha comentado, las dificultades para conseguir piensos ricos en proteína y con suficientes aminoácidos esenciales a un precio razonable hacen que las gallinas no siempre consigan llegar al pico de puesta esperado. Están sujetas a las inclemencias del tiempo que deben modular refugiándose en las instalaciones cerradas. Además, la posible infestación parasitaria o infecciosa unida a la posibilidad de ser atacadas por depredadores reducen la esperanza de vida de las aves en estos sistemas. Solo se pueden plantear manejos adecuados reduciendo al máximo la intensificación productiva, intentando que los animales, a pesar de los imponderables comentados, encuentren refugio y se sientan en condiciones de producir huevos.

Por ahora, en España, las granjas ecológicas deben plantearse la transformación de los huevos en granja. Así, deben recoger los huevos de los ponederos, clasificarlos y sellarlos, según el reglamento sanitario, envasarlos y etiquetarlos para su posterior comercialización dentro o fuera de la granja. Para ello, deberán obtener un registro sanitario de almacén y de envasadora de huevos, y disponer de vehículos apropiados para transportarlos a los clientes.

En la producción de pollos, las condiciones climáticas, los riesgos sanitarios y las variaciones en la propuesta alimenticia son también factores que reducen las producciones o que al menos generan gran incertidumbre en el sistema. Los animales se sacrifican desde los 80 días hasta los 140 días de vida en casos extremos. Por lo tanto, adquieren un peso superior al de los broilers convencionales, su índice de conversión es de 2,45-2,70 (frente al de 1,73 kg de los pollos convencionales) y su ritmo de crecimiento de 35-45,8 g/d (Bokkers, 2009).

Durante el invierno se refugian en las instalaciones y durante el verano permanecen más tiempo en el exterior, pero las altas temperaturas pueden ocasionarles problemas respiratorios.

Si el avicultor se plantea transformar y comercializar su producto, debe localizar un matadero de aves certificado próximo a su explotación. Para vender el despiece de los pollos (pechugas, patas etc.) son precisos los servicios de una sala de despiece certificada en ecológico, y así poder distribuir los alimentos a consumidores, tiendas especializadas o distribuidores generales. Existen en España iniciativas colectivas para invertir en un matadero y sala de despiece autorizados entre varios productores e incluso consumidores, lo que facilita y optimiza enormemente el proceso al acercar los productos entre el productor y el consumidor.

Conclusión

El productor que inicie una aventura en avicultura ecológica debe plantearse que los objetivos productivos de las granjas convencionales no se pueden trasladar a este tipo de granjas. Es fundamental que los animales estén en las mejores condiciones de vida para que puedan superar con éxito los retos a los que se enfrentan. Asimismo, el productor tiene que ser consciente de que deberá adentrarse en el negocio de la transformación y distribución de sus alimentos. Por ello, la unión entre varios pequeños productores puede allanar el camino y conseguir ofrecer alimentos de alta calidad y criados de una forma respetuosa para el ganadero, los animales y, sobre todo, el medio ambiente.

Bibliografía

Bokkers, E.A.M. «Resultados económicos, ecológicosy sociales de la producción de broilers y de pollos ecológicos en los Paises Bajos.» De Boer Brit Poultry Sciance, 2009: 50:546-557.

Castello, J.A. «Producciones avicolas ecológicas.» Selecciones Avicolas Alternativas, 2013: V 10. pp39-42.

Comisión, Europea. «/Reglamento (CE) Nº 889/2008 por el que se establecen disposiciones de aplicación del Reglamento (CE) Nº 834/2007 del consejo sobre producción y etiquetado de productos ecológicos, con respecto a la producción su etiquetado y su control.» Reglamento. Bruselas, 2008.

EGTOP. Feed materials and additives. DRAFT REPORT, Bruselas: Comisión Europea, 2011.

Everis. http://everis.com/spain/wclibrary repository/infografia.ecologica.pdf. 2006.

Gavaret, T. Resurgimiento de enfermedades en modelos alternativos de producción. LII Symp. de la AECA 26/30 Oct. 2015, Malaga: AECA, 2016.

Magrama, Estadisticas. Agricultura Ecológica. Estadisticas 2014. Madrid: Ministerio de agricultura, alimentación y medio ambiente, 2015.

Padel, S. Overview of supply and demand for concentrated organic feed in the EU in 2002 and 2003 with a particular focus on protein sources for mono-gastric animals. Research to support the EU-regulation on Organic Agriculture, Aberystwyth: Organic Research Group, Institute of Rural Sciences University of Wales, Aberystwyth, 2005.

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