Última actualización 09/05/2011@15:22:08 GMT+1
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| (Foto: Scx.hu) |
La implantación de este sistema supone la sustitución de los dos crotales que llevan actualmente las reses en las orejas por uno solo, equipado con un chip electrónico, que contendría toda la información relativa a la vida del animal y a su procedencia.
La Comisión Europea planteará una propuesta legislativa este mismo año, probablemente antes del verano, para regular la implantación del sistema de Identificación Electrónica Bovina en los países comunitarios, aunque su utilización será, previsiblemente, voluntaria.
En todo caso, aunque la tramitación podría comenzar en pocos meses, los expertos afirman que sería prematuro hablar de una fecha de implantación, dado que ha entrado en vigor el Tratado de Lisboa y cualquier tipo de propuesta legislativa tiene que ser consultada a los Estados miembros y al Parlamento europeo, lo que puede ser un embudo tremendo.
En la práctica, la implantación de este sistema supone la sustitución de los dos crotales que llevan actualmente las reses en las orejas por uno solo, equipado con un chip electrónico, que contendría toda la información relativa a la vida del animal y a su procedencia.
Este sistema evitaría una importante carga administrativa, reduciría el margen de error en la identificación y abarataría costes. Mediante un escaner, la información del chip electrónico pasaría directamente, online, a la Base Central de Datos -hay una en cada país miembro-.
En todo caso, la implantación de ese sistema también tiene sus inconvenientes. El principal es que los crotales serán más caros, entre 1 euro y 1,5 euros, lo que "puede originar protestas al principio", reconoció Pavón, especialmente "por parte de los pequeños ganaderos".