Improvac, es el primer producto farmacéutico en el mundo que obtiene la certificación EPD (Declaración Medioambiental de Producto) de Bureau Veritas, y con tal motivo Pfizer Animal Health reunió en Bruselas el pasado día 9 de junio a periodistas de toda Europa en una conferencia de prensa.
Yves Beunnens, director de la Unidad de Porcino de Pfizer Animal Health en Bélgica, señaló que la sustitución de la castración física por la vacunación de los cerdos, con el objetivo de eliminar el olor sexual de su carne, conlleva una disminución importante de la cantidad de alimentos que éstos consumen y de los purines que se eliminan durante el ciclo productivo. “Ambos factores contribuyen de forma decisiva a la disminución –hasta en un 3,6%- de las emisiones de gases con efecto invernadero -afirmó-. Además la vacunación disminuye la huella de carbono de este tipo de producciones, por lo que, en definitiva, fomenta el desarrollo de una producción de alimentos sostenible”.
A continuación Willem Neirynck, director técnico de Porcino de Pfizer Animal Health en Bélgica, especificó algunas de las principales características técnicas de Improvac, destacando, entre otros, su efectividad en la eliminación de olor sexual en canales y carne y la ausencia de lesiones en piel y defectos óseos debido a una disminución en la agresividad de los animales. Según el ponente con Improvac se obtienen mejoras de hasta el 12% en la eficiencia de conversión del pienso y se disminuye hasta en 25 kg la cantidad de pienso necesaria para el cebo del animal. “Además –concluyó- es un producto acorde con los nuevos requerimientos en materia de bienestar animal y medioambiente y ofrece ventajas también en cuanto al rendimiento de los animales, con canales más magras y de mejor clasificación en matadero”.
Filiep Vanhonacker, de la Universidad de Gante (Bélgica), expuso la importancia que la sostenibilidad medioambiental en la producción de alimentos tiene como criterio de compra en el consumidor actual. Estudios llevados a cabo en Bélgica ponen de manifiesto una evolución en este sentido y así, “mientras en 2004 el precio, seguido del sabor y la textura eran los factores clave, en 2008 irrumpe con fuerza la sostenibilidad medioambiental, manteniéndose en la actualidad a la cabeza de los criterios de elección de los consumidores”. De hecho aseguró que en Bélgica dos tercios de los consumidores tienen en cuenta criterios medioambientales a la hora de comprar los alimentos. El ponente concluyó que “hoy día la sostenibilidad medioambiental es de interés general, siendo un factor decisivo que guía los hábitos de compra de parte de la población y que nadie ignora”.
Finalmente Gian Luca Baldo, de Life Cycle Engineering (Turín), responsable del estudio de evaluación medioambiental de Improvac, explicó que “efectivamente los cerdos vacunados comen menos y producen hasta 60 litros menos de estiércol , lo que equivale –dijo- a un camión cisterna de estiércol por cada 500 cerdos”.
La alimentación y la gestión de los purines son los principales factores que contribuyen a la huella de carbono de la producción porcina, por lo que "en comparación con la práctica de la castración de cerdos machos, la vacunación permite una reducción de gases con efecto invernaderos de 28 kg de equivalente CO2 por cerdo, lo que se traduce en una disminución de 3,6% por kg de peso vivo de la huella de carbono en las granjas de cerdos macho “, agregó Gian Luca Baldo*.
El ponente finalizó su intervención con una comparativa muy esclarecedora “generalizar en la Unión Europea el empleo de la vacunación contra el olor sexual de la carne de cerdo tendría un efecto equivalente, desde el punto de vista de la disminución de emisiones de GEI, a retirar de sus calles 1,6 millones de vehículos”.
Se puede acceder a la Declaración Medioambiental de Producto para Improvac en www.environdec.com.
* Paulo Moraes, Jim Allison, Joseph A. Robinson, Gian Luca Baldo, Fabrizio Boeri, Paola Borla. LCA and Environmental Product Declaration of an immunological product (vaccine) for boar taint control in male pigs.