El Diario de León publicaba el pasado viernes 4 en su edición digital que los saneamientos ganaderos llevados a cabo en la zona montañosa al norte de la provincia de León (España) han detectado una mayor incidencia de la tuberculosis bovina que en años anteriores. La Unión de Ganaderos y Agricultores de León (Ugal) ha denunciado que el número de positivos podría llegar a duplicar a la media de los últimos años.
El problema afecta principalmente a los animales que pastan en zonas en las que también se apacentan especies silvestres, que son los reservorios de la enfermedad, como ciervos, corzos y jabalís. Los ganaderos han reclamado en repetidas ocasiones a la Administración un mayor control de la enfermedad en estas especies.
La noticia del diario leonés informa también de que, debido a los recortes económicos que han tenido que soportar los servicios veterinarios de la comunidad autónoma, este año se ha podido sanear un porcentaje del rebaño vacuno menor que en temporadas anteriores, lo cual será perjudicial para el control de la enfermedad.
Por otra parte, la utilización de un nuevo test basado en interferón gamma en lugar de tuberculina para detectar animales enfermos ha hecho que aumente mucho el número de falsos positivos. Esto resulta muy perjudicial para los productores, ya que la tuberculosis es una enfermedad de sacrificio obligatorio y la aparición de un positivo implica la inmovilización del rebaño.