La cabaña porcina alemana está sufriendo una inesperada crisis debido a la contaminación del pienso de los animales con cloranfenicol. La contaminación se descubrió la pasada semana cuando se encontraron residuos en la orina de los animales. Este hecho provocó que 26 explotaciones de cerdos fueran cerradas temporalmente. Las investigaciones han mostrado que alguna de estas granjas son ahora negativas, mientras que en otras sólo se encontró cloranfenicol en el pienso pero no en los cerdos.
Los animales contaminados tuvieron que ser sacrificados y su carne no pudo comercializarse. El problema se ha extendido geográficamente por varias zonas de Alemania desde la pasada semana. Los primeros casos se registraron en granjas de la región sureña de Allgäu. Posteriormente, se confirmó que el pienso contaminado para porcino estaba también en la región Günzburg, justo al norte de Allgäu. Ocho granjas de acabado tuvieron que ser cerradas temporalmente.
La fuente del cloranfenicol, prohibido en la Unión Europea desde 1994, ha sido el fabricante de productos lácteos Ehrmann. La empresa utilizaba este producto como parte del protocolo de seguridad de laboratorio, y unas malas prácticas de higiene llevaron a la contaminación de los piensos para los cerdos.