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| (Foto: Sxc.hu) |
Situación muy grave en la Comunidad Valenciana, donde los veterinarios al servicio de la Consejería de Agricultura, Pesca, Alimentación y Agua han dejado de inspeccionar las explotaciones ganaderas debido a la deuda que mantienen con ellos y que alcanza casi el año y medio.
Según informa el diario El País en su versión online (El País) los veterinarios al servicio de la Consejería de Agricultura, Pesca, Alimentación y Agua acordaron en una asamblea celebrada en el Colegio de Veterinarios de Valencia dejar de inspeccionar las explotaciones ganaderas de la Comunidad Valenciana, según sus propias palabras “ por la situación a la que están siendo sometidos por la Consejería de Agricultura, que les adeuda los últimos 17 meses”. Al respecto, advierten de que esta situación va a llevar a que los animales de producción de la Comunidad estén sin el pertinente control sanitario, lo que puede conducir a un problema de seguridad alimentaria y, por consiguiente, a un problema de salud pública al quedar sin control enfermedades como la tuberculosis, la brucelosis, la gripe aviar o las encefalopatías espongiformes transmisibles, entre otras.
En ese sentido, recalcan que “son conscientes de la importancia de la medida adoptada, y por ello no se había tomado con antelación, pero explican que al tratarse de trabajadoras autónomos todos los gastos derivados de su actividad profesional, así como los impuestos (IVA) derivados de las facturas emitidas y no cobradas repercuten en su propia cuenta corriente, es decir, están financiando con su dinero y en algunos casos con su propio patrimonio, a la Administración”.