albeitar.portalveterinaria.com

Queratitis bilateral ulcerativa en un bisonte (Bison bison)

Este caso clínico constituye la primera descripción de queratitis ulcerativa en un bisonte

Queratitis bilateral ulcerativa en un bisonte (Bison bison)

Este artículo describe el caso clínico de un bisonte del parque zoológico de Gran Canaria que sufrió queratitis ulcerativa bilateral refractaria al tratamiento con oxitetraciclina, tanto por vía tópica como parenteral.

Francisco Rodríguez [1], Inmaculada Morales [2], Josué Díaz-Delgado [1], Óscar Quesada [1 ]
Departamentos de 1 Morfología y de 2 Patología Animal, Facultad de Veterinaria, Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, 35413 Arucas, Gran Canaria.
Correspondencia: Francisco Rodríguez Guisado, Facultad de Veterinaria, Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, 35413 Arucas, Gran Canaria. Tel.: +34 928 451104; Fax: +34 928 451141; email: francisco.guisado@ulpgc.es

El propósito de este artículo es describir los hallazgos patológicos en un búfalo americano con queratitis ulcerativa bilateral. Un bisonte de un parque zoológico en la isla de Gran Canaria se presentó debido a una historia clínica de 3 semanas de queratitis ulcerativa bilateral sin mejoría después del tratamiento, parenteral y local, con oxitetraciclina. Infiltración del estroma corneal, necrosis y perforación de la córnea derecha con presencia de estafiloma anterior constituyeron las principales lesiones.

Introducción

La enfermedad de la córnea se considera la condición oftálmica más común que ocurre en Veterinaria y con frecuencia amenaza la visión por su dificultad de tratamiento (George, 1984). La necrosis del estroma corneal tras la lesión traumática epitelial, facilita el asentamiento de agentes infecciosos en el estroma subyacente (McLellan y Archer, 2000; Ledbetter y Scarlett, 2008; Sgorbini et al., 2010; Njaa y Wilcock, 2012). Estos agentes infecciosos pueden ser parte de la flora conjuntival o ser transportados por un objeto contaminado (George, 1984; Gerding et al., 1988). En la mayoría de las especies la queratitis bacteriana se presenta como infección ulcerativa, en contraste con los équidos en los que se presenta como abscesos estromales (Brooks et al., 2000; McLellan y Archer, 2000).

Historia clínica

Un búfalo americano (Bison bison) hembra, procedente de un parque zoológico en Gran Canaria, se sacrificó después de 3 semanas de tratamiento con oxitetraciclina parenteral y local por una queratitis sin mejoría. Los globos oculares se fijaron en solución de Davidson (ácido acético glacial 100 ml, 300 ml de alcohol etílico al 95 %, 200 ml de formol tamponado al 10 % y 300 ml de agua destilada) antes de seccionar y procesar. Los tejidos de los restantes órganos se fijaron en formol, fueron embebidos en parafina, cortados a 4 µm y teñidos con hematoxilina y eosina (H&E). Las muestras de conjuntiva, córnea y líquido intraocular se recogieron para microbiología.

Las lesiones se limitaron a los ojos (ver figura). El ojo izquierdo tenía opacidad corneal, de color amarillo-blanquecino, que incrementó su grosor y estaba rodeado por una intensa proliferación vascular. El ojo derecho tenía perforación de la córnea y prolapso del iris. Histológicamente, se observó pérdida completa del epitelio corneal de ambos ojos. El estroma estaba engrosado con intenso exudado inflamatorio constituido por neutrófilos y células mononucleares en áreas superficiales y medias y, en la córnea central, afectando a todo su espesor. El estroma superficial de la córnea izquierda mostró necrosis mientras que la infiltración inflamatoria se observó en el estroma profundo y zonas periféricas, asociado con la neovascularización. La córnea derecha tenía perforación completa con pérdida del endotelio y de la membrana de Descemet en la región central. Adhesión del iris a la córnea posterior, prolapso e intensa necrosis y exudado inflamatorio, más pronunciada en las capas superficiales de los iris, fueron las principales lesiones asociadas con la perforación. Conjuntivitis linfoplasmocítica moderada se detectó en ambos ojos. El diagnóstico fue de queratitis ulcerativa bilateral complicada con perforación, prolapso del iris y formación de sinequia anterior.

Ojo derecho. (a) Opacidad estromal corneal, úlcera y perforación. Proliferación vascular intensa (b). Superficie de corte después de la fijación que muestra adhesión del iris a la superficie posterior de la córnea, estafiloma anterior y la deformación de la cámara anterior. (c) Prolapso del iris, sinequias y necrosis e infiltración en las capas superficiales (H&E). Ojo izquierdo. (d) Aspecto de las lesiones corneales menos graves. (e) Aumento del espesor de la córnea y neovascularización periférica. (f) Extensa pérdida del epitelio corneal y necrosis (eosinofílica en la zona más profunda). El estroma corneal contiene numerosos leucocitos resultando en queratomalacia (H&E).

Se descartó la presencia de Moraxella bovis, micoplasmas, clamidias u hongos, frecuentemente asociados con queratoconjuntivitis en bovino, por métodos microbiológicos. Además, no se observaron cambios indicativos de infección por virus de la rinotraqueitis infecciosa bovina o cuerpos extraños. Los cultivos revelaron escaso número de Staphylococcus spp. y Ureaplasma spp.

Discusión

El bisonte (Bison bison), conocido comúnmente como búfalo americano, está en gran parte restringido a los parques zoológicos y reservas. La reacción del ojo a las agresiones es comparable a la desarrollada en otros tejidos, sin embargo estas reacciones pueden tener consecuencias funcionales más graves en las estructuras afectadas (Njaa y Wilcock, 2012). La formación de tejido de granulación conlleva la pérdida de transparencia del estroma de la córnea y pérdida de la función (George, 1984). Los acontecimientos normales de la lesión en la córnea se pueden resumir: agresiones dan lugar a afectación del epitelio corneal, la absorción osmótica de agua después de la pérdida epitelial causa edema y opacidad. En pocas horas, la infiltración de neutrófilos y macrófagos después de infecciones oportunistas produce enzimas que, junto con proteasas bacterianas, causan la destrucción del estroma, conocido como queratomalacia destructiva supurativa (Gerding et al., 1988; Brooks et al., 2000; McLellan y Archer, 2000; Ledbetter y Scarlett, 2008). La disolución completa del estroma con protrusión de la membrana de Descemet se denomina descemetocele.

Una vez que esta membrana se rompió, hubo en este caso una pérdida de fluido de la cámara anterior y prolapso del iris, con la incorporación y las adherencias del iris a la cicatrización de la córnea (estafiloma anterior o sinequia). Aunque no fue posible determinar la causa inicial, la presencia de una afección bilateral, una queratoconjuntivitis seca (Njaa y Wilcock, 2012) con complicación bacteriana posterior, podría haber participado como origen del proceso. La queratitis es una enfermedad desafiante: causas multifactoriales e infecciones que pueden agravar la enfermedad frustran la respuesta al tratamiento. Aparte de un caso de queratomicosis en un búfalo de agua (Pal, 1983), este caso es la primera descripción de queratitis ulcerativa en el bisonte.

Bibliografía

Brooks DE, Andrews SE, Biros DJ, Denis HM, Cutler TJ, Strubbe DT, Gelatt KN. 2000. Ulcerative keratitis caused by beta-hemolytic Streptococcus equi in 11 horses. Veterinary Ophthalmology 3, 121-125.
George L. 1984. Clinical infectious bovine keratoconjunctivitis. Compendium on Continuing Education for the Practising Veterinarian 6, S712-S720.
George LW, Smith JA. 1985. Distribution of oxytetracycline in ocular tissues of calves. Journal of Veterinary Pharmacology and Therapeutics 8, 47-54.
Gerding PA, McLaughlin SA, Troop MW. 1988. Pathogenic bacteria and fungi associated with external ocular diseases in dogs: 131 cases (1981-1986). Journal of the American Veterinary Medical Association 193, 242-244.
Ledbetter EC, Scarlett JM. 2008. Isolation of obligate anaerobic bacteria from ulcerative keratitis in domestic animals. Veterinary Ophthalmology 11, 114-122.
McLellan CJ, Archer FJ. 2000. Corneal stromal sequestration and keratoconjunctivitis sicca in a horse. Veterinary Ophthalmology 3, 207-212.
Njaa BL, Wilcock BP. 2012. The ear and eye. J.F. Zachary & M.D. McGavin (eds.), Pathologic Basis of Veterinary Disease, 5th edn., pp.1153-1244, Elsevier Mosby, St. Louis.
Pal M. 1983. Keratomycosis in a buffalo calf (Bubalus bubalis) caused by Aspergillus fumigatus. Veterinary Record 113, 67-68.
Sgorbini M, Barsotti G, Nardoni S, Brombin M, Sbrana, A, Mancianti F, Corazza M. 2010. Seasonal prevalence of fungi in the conjunctival fornix of healthy cows during a 2-year study. Veterinary Ophthalmology 13, 227-234.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (47)    No(0)
Compartir en Google Bookmarks Compartir en Meneame enviar a reddit compartir en Tuenti


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de Desarrollo Editmaker

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.

Portada | Hemeroteca | Búsquedas | [ RSS - XML ] | Política de privacidad y cookies | Aviso Legal
Edita: Grupo Asís Biomedia, S.L. Centro Empresarial El Trovador, planta 8, oficina I, Plaza Antonio Beltrán Martínez, 1, 50002 Zaragoza (España) Contacto