Introducción
Las actividades de producción animal, manejadas en forma
racional, pueden tener un impacto positivo en el uso y la
conservación de los recursos locales. Sin embargo, cuando se
aplican enfoques centrados exclusivamente en las actividades
extractivas y se ignoran sus posibles impactos negativos sobre el
entorno ecológico, dichas actividades pueden ser altamente
nocivas y facilitar los procesos de desertificación, ésto
es lo que ha ocurrido con gran parte de los animales domésticos
que constituyen la biodiversidad del planeta. Es necesario que estos
sean manejados, utilizados y conservados dentro de un programa de
desarrollo sostenible, debido a que son la materia prima que permite
hacer ajustes en los sistemas de producción producto de los
cambios estructurales y coyunturales de los mercados, y las
fluctuaciones en las limitantes y oportunidades que el medio le
presenta para su producción. Sin embargo, para aprovecharlos
adecuadamente deben ser caracterizados y establecer estrategias para
conservarlos y tenerlos disponibles en cualquier momento.
La inclusión de los genotipos locales en los procesos
comerciales de producción es una opción atractiva para
su conservación pero requiere de una adecuada caracterización
previa. Difícilmente se puede considerar valioso un recurso
que no ha sido caracterizado.
El cerdo Criollo venezolano, como parte de esa variabilidad
genética, es una especie poco conocida, analizada y valorada
en el territorio nacional y que se ha visto afectada por la dinámica
del establecimiento de sistemas pecuarios. Su escasa valoración
económica, falta de estrategias y mecanismos para la
concertación de políticas en el ámbito nacional,
ausencia de inversión financiera para su conservación y
utilización, así como la carencia de tecnologías
para su caracterización y evaluación, han sido factores
que han influido para alcanzar su estado actual.
Venezuela no escapa a la creciente demanda mundial de alimentos y
tampoco a las limitaciones que los países de Latinoamérica
presentan para masificar la producción de cerdos debido a que
la dieta porcina está basada en formulaciones con materias
primas principalmente importadas, de allí que en este momento
el cerdo Criollo constituye una alternativa de producción.
Origen y características generales
Se ha demostrado que el cerdo Criollo desciende del cerdo ibérico
y habita en Venezuela desde la llegada de los españoles, en
los tiempos de la colonización del "Nuevo Mundo". En
la actualidad se puede decir que es el resultado de la herencia de
las razas importadas de España, que se adaptaron naturalmente
en el país y que degeneraron paulatinamente debido a la falta
de aplicación de métodos de mejoramiento, observándose
principalmente falta de selección y alimentación
adecuada; consecuentemente la consanguinidad ha marcado pauta,
permitiendo en algunos casos ejemplares con semejanza a su ancestro
(el jabalí). Se encuentran en sistemas de producción
extensiva.
El cerdo Criollo venezolano (foto 1)
pertenece a una población muy heterogénea, que de forma
natural ha sobrevivido a distintas condiciones ecológicas y
limitaciones nutricionales. Como especie autóctona representa
un material de extraordinario valor científico, cultural,
nutricional e industrial. Se considera como un reservorio de
variabilidad genética que puede enriquecer y refrescar en un
futuro el germoplasma comercial del cerdo, principalmente por su
capacidad de aprovechar los recursos naturales disponibles y diversos
subproductos agrícolas. Además, constituye fuente de
alimento y de ingresos para productores de pequeñas
explotaciones de subsistencia y de traspatio (Hurtado y González,
2001).
Éstos se caracterizan principalmente por ser animales con
un comportamiento idóneo para desenvolverse en las zonas
boscosas por sus facultades para hozar las raíces, aprovechar
las semillas, e ingerir los frutos caídos de los árboles.
Por lo tanto, aquellos que se encuentran en amplias superficies
pobladas de árboles resultan ser muy útiles dentro de
ese sistema al aire libre, lo que nos podría permitir utilizar
el calificativo de cerdo ecológico, principalmente por el
ambiente y el bienestar en el cual se crían.

Foto
1. Cerdo criollo típico de los llanos venezolanos
Ubicación del cerdo criollo
El cerdo Criollo se ubica principalmente en los estados llaneros
de Venezuela (Apure y Guarico) que cuentan con una superficie de
141.486 km2 y una población de 774.035 habitantes
aproximadamente, donde el 20% es consumidora de carne de cerdo
Criollo (Hurtado y González, 2000).
En estos estados llaneros, la explotación del cerdo Criollo
en el ámbito rural constituye una importante fuente de
ingresos en la economía familiar, ésto es así
debido fundamentalmente a su rusticidad, resistencia a enfermedades y
a su capacidad para aprovechar recursos naturales y subproductos
agrícolas; características todas ellas deseables para
una agricultura sostenible con bajos insumos y para el logro de la
seguridad alimentaria.
Zoometría del cerdo criollo venezolano
El estudio de las medidas de las diversas regiones corporales
(foto 2), a través de la zoometría,
permite conocer las directrices productivas que estos animales
tienen. Por ejemplo el conocer el valor del perímetro de la
caña permite inferir el desarrollo esquelético que
estos animales tienen. Hurtado et al (2001) realizaron un
estudio zoométrico en 256 cerdos Criollo Venezolanos, cuyos
valores se presentan en el Cuadro 1.

Foto
2. Realización de las medidas corporales
CUADRO 1. Estadísticos
descriptivos de las variables zoométricas (n=256)
|
Variables Zoométricas
|
Media
|
Desviación Estándar
|
Coeficiente Variación
|
|
Longitud de Cabeza
|
32.981
|
3.423
|
10.378
|
|
Longitud de Cara
|
24.426
|
3.579
|
14.656
|
|
Ancho de Cabeza
|
11.444
|
1.712
|
14.959
|
|
Alzada de Cruz
|
60.519
|
4.812
|
7.952
|
|
Alzada de Grupa
|
64.704
|
4.562
|
7.051
|
|
Diámetro Longitudinal
|
77.111
|
6.858
|
8.894
|
|
Ancho de Grupa
|
17.556
|
2.133
|
12.155
|
|
Longitud de Grupa
|
21.370
|
3.525
|
16.495
|
|
Perímetro Torácico
|
88.981
|
10.039
|
11.282
|
|
Perímetro de Caña
|
19.593
|
3.423
|
17.471
|
|
Índice Cefálico
|
34.819
|
4.761
|
13.673
|
|
Índice de Proporcionalidad
|
78.815
|
6.393
|
8.111
|
|
Índice Corporal
|
87.171
|
7.396
|
8.484
|
|
Índice Pelviano
|
82.729
|
6.671
|
8.063
|
Fuente: Hurtado et al, 2001
La mayoría de las variables zoométricas estudiadas
mantienen un coeficiente de variación menor que 15 %, es
importante señalar que los índices cefálico y
corporal fueron mayores en los machos, lo que pone de manifiesto el
dimorfismo sexual que presentan estos animales en nuestras
condiciones.
Características fenotípicas del cerdo criollo
venezolano
La característica principal es la coloración de su
capa, lo que ha permitido agruparla en dos tipos de variedades
(negras y coloradas), con presencia de pelos largos.
Orejas. Anchas, semi- erectas, dirigidas oblicuamente hacia
delante.
Cuello. De mediano a largo, delgado y poco musculoso en su
unión con la cabeza y el cuerpo, con papada en las regiones
laterales e inferior.
Cuerpo. Tamaño medio, delgado, alargado y poco
voluminoso, costillares semi-curvos, perfil convexo siguiendo una
línea dorsolumbar ligeramente arqueada.
Cola. Bien implantada y corta, dirigida hacia abajo, mide
de 15 a 20 centímetros de largo.
Miembros. De tamaño medio en relación con el
cuerpo.
Prolificidad. Las hembras son prolíficas, presentan
promedios superiores a seis pares de tetas, con un número de
crías similar pero, probablemente como resultado de las
limitaciones de alimentación y manejo durante la lactancia,
las camadas al destete resultan muy bajas en número y en peso
(foto 3).
Canal. Sus canales presentan una elevada cantidad de grasa
entre los tejidos.
Rusticidad. Son animales de gran rusticidad, adaptados a
las condiciones del medio ambiente en que viven, lo que hace que
estos sean criados en condiciones extensivas, sin ningún
manejo especifico.

Foto
3. Camadas características del cerdo criollo venezolano
Alimentación del cerdo criollo
La literatura reporta (Ly y Diéguez, 1995; Ly et al.,
1998), que los cerdos Criollos han evolucionado sin presión de
selección alguna, por lo que manifiestan una habilidad
evidente en la utilización de alimentos particularmente
fibrosos, pastos tiernos, igualmente el consumo de los frutos de
distintas leguminosas y algunos crustáceos que se encuentran
en las sabanas llaneras de Venezuela. Algunos de estos recursos
alimenticios son los siguientes:
Árboles: samán (Samanea samán);caruto
(Spondias lutea); guásimo (Guazuma ulmifolia);
chiga (Cassia grandis)
Palmas: palma moriche (Maurita
flexuosa); palma maporilla (Denocarpus mapora)
Vegetación
Hidrofílica: bora (Eichorniaa azurea); platanillo
(Thalia geniculata); lambedora (Leersia
hexandra)
Fauna:
anguillas, cangrejos y caracoles
Estos recursos son componentes de peso en la alimentación
de los mismos. Sin embargo, en ciertas condiciones se les suple maíz
o subproductos de la cosecha. (foto 4)


Foto 4. Alimentación del cerdo Criollo
Lactancia
En el sistema de crianza del cerdo Criollo las hembras tienen la
libertad para hacer sus nidos antes de parir. La mayor parte de las
pariciones tienen lugar en la noche, sin supervisión, siendo
chequeadas a la mañana siguiente. A los lechones no se les
hace el manejo habitual como son: el corte de colmillos, cordón
umbilical, corte de cola y desde luego desinfección (foto
5)

Foto
5. Camadas de cerdos Criollos
Situación actual del cerdo criollo
En la actualidad el 80% de la población de cerdo Criollo se
encuentra en explotaciones extensivas que se caracterizan
principalmente por: ausencia de registros de todo tipo, monta
natural, castración una vez al año, ningún plan
sanitario, no cuentan con instalaciones especiales, alimentación
natural y la producción es con destino familiar y comercial.
La restante población está bajo condiciones de ciertas
prácticas de manejo que se realizan esporádicamente
como son: monta controlada, castración dos veces al año,
desparasitación dos veces al año y la suplementación
alimenticia con residuos de cocina y maíz.
Estos sistemas de producción contribuyen en parte, a la
protección del ambiente y permiten humanizar la vida de la
población rural principalmente porque el objetivo está
encaminado a satisfacer necesidades alimenticias de la familia
(autoconsumo), de la comunidad en ciertos casos y como alcancías
(obtención de recursos monetarios).
Éstos cumplen un papel social muy importante. Su rusticidad
y su forma de crianza permiten obtener animales con ingresos mínimos
que se traduce en mejores precios para la comunidad. Finalmente, se
puede señalar que en los sistemas de mínimos costos,
donde el trabajo familiar está por encima de la tecnología
desbordante de insumos, los recursos genéticos criollos
podrían ser una vía de sostenibilidad.
Referencias bibliográficas
Hurtado, E y C. González. 2000. Estudio del cerdo
Criollo de Venezuela. V Congreso Iberoamericano de Razas Autócnas
y Criollas. La Habana, Cuba. Memoria 256-260.
Hurtado, E y C. González. 2001. El cerdo Criollo de
Venezuela. Solo Cerdo Ibérico. AECERIBER. (6): 27-30.
Hurtado, E ; C. González y H. Vecchionacce. 2001.
Caracterización del cerdo Criollo de los estados Apure y
Guárico: Resultados Preliminares. LI Convención Anual
de la Asociación Venezolana para el Avance de la Ciencia. 52
(3):289
Ly, J. y F. Diéguez. 1995. Utilización
digestiva de dietas de miel B y altos niveles de fibra en cerdos
Criollos y CC21. Archivo Latinoamericano de Producción Animal
3 (1) : 27-36.
Ly, J.; F. Diéguez; R. Martínez y A. García.
1998. Digestion of a diet very high in fibre in Cuban
Creole pigs. Animal Feed Science and Technology 72:397-402.