La literatura hace escasa referencia en relación a la HPIE en el caballo de polo y prácticamente todos los estudios e información con que se cuenta se refieren a trabajos realizados en equinos PSC. Los autores de este trabajo evalúan si existe alguna relación entre la HPIE, el sexo y el número de competencias en equinos de polo.
Autores:
G. Morán, MV: Instituto de Ciencias Clínicas Veterinarias,
Facultad de Ciencias Veterinarias, Universidad Austral de Chile, Valdivia, Chile.
R. Carrillo, MV; B. Campos MV, C. García, MV: Universidad Iberoamericana
de Ciencias y Tecnología, Facultad de Medicina Veterinaria, Santiago
de Chile, Chile.
Fuente: Archivos de Medicina Veterinaria. Enero 2003, vol.35, no.1,
p.109-113. ISSN 0301-732X.
NOTA: Al final del artículo encontrará resumidos
los conceptos principales de este trabajo
Resumen
El objetivo de este estudio fue determinar la presencia de Hemorragia Pulmonar
Inducida por el Ejercicio (HPIE) mediante el examen endoscópico en caballos
de polo. Para ello se emplearon 39 equinos en competencia, ubicados en la Zona
Central de Chile. Los equinos fueron divididos en dos grupos, según las
temporadas de competencia (hasta con 2 temporadas y 3 o más temporadas),
y además se clasificaron según sexo (macho y hembra), independientemente
del número de temporadas de competencia. Se efectúo un examen
endoscópico de las vías aéreas, el cual se realizó
con el animal en reposo, 2 a 4 horas post-competencia. Se consideraron positivos
todos los equinos que tuviesen presencia de sangre en el tracto respiratorio
superior hasta la carina traqueal. Los datos obtenidos se analizaron a través
de un modelo de asociación e independencia de X2 cuadrado, con un nivel
de significación p<0.05.
Los resultados muestran que un 46% de los equinos presentaron sangramiento
post ejercicio. En relación al sexo, se observó en machos un 63.6%
y en hembras un 39.2%. Respecto a las temporadas de competencia, se observó
en la categoría 3 o más temporadas, un 60% y en la categoría
hasta 2 temporadas de competencia un 31.5%. Sin embargo, el análisis
de los resultados no estableció una asociación estadísticamente
significativa entre la presentación de HPIE, temporadas de competencia
ni con el sexo de los equinos estudiados (p<0.05).
Introducción
El cuadro de sangramiento nasal post ejercicio en equinos Fina Sangre de Carrera
fue descrito por primera vez en 1688 por Markham (West y Costello, 1994). Según
Hinchcliff (1998), este cuadro no debería considerarse una patología,
sino algo habitual y común en el equino de deporte. Para Derksen y col.
(1992), el término que mejor describe este sangramiento post esfuerzo
que sufre el equino de deporte es Hemorragia Pulmonar Inducida por el Ejercicio
(HPIE). Esta condición se define como la presencia de sangre proveniente
de los capilares alveolares en el árbol traqueobronqueal (Sweeney, 1991).
Los equinos más viejos han mostrado mayor susceptibilidad a episodios
de HPIE (Lapointe y col., 1994; Newton y Wood, 2002). Por otra parte, se ha
logrado establecer que el periodo crítico es de los 3 a 4 años
de edad, debido a procesos de cicatrización pulmonar a lo largo del tiempo
(Rojas y col., 2000). Se sugiere que el aumento de la prevalencia de HPIE en
equinos mayores de edad, es debido al daño pulmonar progresivo de los
repetidos episodios de hemorragia y al desarrollo de enfermedades de las vías
aéreas superiores (Derksen, 2001).
Se ha encontrado una incidencia significativamente más alta en equinos
castrados, que en yeguas y machos enteros, lo que puede relacionarse con la
disminución de la eritropoyesis y síntesis de hemoglobina, por
una menor concentración de testosterona. (Robertson y Rooney, 1997; Pascoe,
2000). Sin embargo, Kohnke (1986) encontró una prevalencia más
alta en yeguas con respecto a los machos, pero Hillidge y Whitlock (1986) no
observaron diferencias entre machos y hembras. Otros autores no han encontrado
relación entre el sexo y la presentación de HPIE (Lapointe y col.,
1994). Para el diagnóstico de HPIE lo más indicado sería
la observación directa con un endoscopio flexible realizada 30 a 100
minutos post ejercicio (Pascoe, 2000). A través de los años, la
endoscopía flexible se ha complementado con otras técnicas de
diagnóstico, como el método radiográfico, para identificar
el lóbulo pulmonar causante de la hemorragia (Gear, 2000; Pascoe, 2000).
También la cintigrafía permite diagnosticar HPIE en un 95% de
los casos (O’Callaghan y col., 1987), los lavados bronqueoalveolares (Mckane
y col., 1993; Doucet y Viel, 2002), los estudios ultrasonográficos, electrocardiográficos
y el hemograma son útiles para asegurar el diagnóstico de HPIE
(Gear, 2000).
Los equinos sometidos a un trabajo de velocidad sufren HPIE en un 42 a 85%
de los casos (Hillidge y Whitlock, 1986; Pascoe, 1991; Birks y col., 2002; Newton
y Wood, 2002). En Chile se encontró una prevalencia de un 63% de HPIE
en el Club Hípico de Santiago (Rojas y col. 2000). La literatura hace
escasa referencia en relación a la HPIE en el caballo de polo y prácticamente
todos los estudios e información con que se cuenta se refieren a trabajos
realizados en equinos Fina Sangre de Carrera. En un estudio realizado en la
Universidad de Ohio, Estados Unidos, se encontró que un 11% de los equinos
de polo sufrían HPIE (Hincliff, 1998)
El objetivo general de este trabajo es evaluar la presencia o ausencia de sangre
en vías aéreas superiores de equinos de polo post ejercicio y
su asociación con sexo y número de temporadas jugadas.
Material y métodos
El estudio se realizó en la Zona Central de Chile, entre octubre y
diciembre del 2001. Se utilizaron 39 equinos en competencia, obtenidos al azar,
sanos, según examen clínico y hematocrito, los cuales fueron divididos
en dos grupos: 19 equinos hasta con 2 temporadas de competencia (grupo 1) y
20 equinos de 3 o más temporadas de competencia (grupo 2). Además,
los animales se separaron de acuerdo a su sexo (machos y hembras), independientemente
del número de temporadas de competencia, para estudiar la asociación
de HPIE con este factor.
Los animales se encontraban distribuidos en pesebreras individuales (cama de
aserrín), con similares condiciones de alimentación y manejo.
La alimentación de todos los animales consistía en heno de alfalfa,
concentrado y una suplementación a base de sales minerales, vitamina
E y Selenio.
Todos los animales participaron en un juego de polo de 6 tiempos, de 7 minutos
cada uno, llegando a velocidades de 40 kms/hr aproximadamente, en una superficie
de 280 metros de largo por 180 metros de ancho.
El examen se realizó 2 a 4 horas después de finalizada la competencia,
mediante un endoscopio flexible marca Olympus CF type 10 L de 1.60 m de longitud,
el cual se introdujo por uno de los ollares, de preferencia el izquierdo, hasta
llegar a la carina traqueal. Para efectuar la sujeción del animal se
aplicó un puro o axial. Cada ejemplar fue examinado una sola vez, determinando
la presencia o ausencia de sangre en el tracto respiratorio (positivo o negativo).
La presencia de sangre del tracto respiratorio superior, se valoró en
grado de la siguiente manera: grado 0 (no se observó sangre), grado 1
(presencia de sangre a nivel de la carina traqueal), grado 2 (presencia de sangre
a nivel de la carina traqueal y tráquea proximal), grado 3 (presencia
de sangre a nivel de la carina traqueal, tráquea proximal y laringe)
y grado 4 (presencia de sangre a nivel de la carina traqueal, tráquea
proximal, laringe y ollares).
Los resultados obtenidos se registraron en una tabla, señalando: nombre,
sexo, temporadas jugadas y resultado de observación. Los datos se analizaron
a través de un modelo de asociación e independencia de X2 cuadrado,
con un nivel de significación p<0.05.
Resultados y discusión
De los 39 equinos de polo estudiados, un 46% presentó HPIE (cuadro
1), de los cuales el 55.5% presentó hemorragia grado 1, 38.8% presentó
grado 2 y 5.5% presentó hemorragia grado 3. Además, todos los
animales positivos presentaron sangre fresca a la observación endoscópica,
por lo que sugiere que el sangramiento ocurrió inmediatamente después
del ejercicio.
Cuadro 1. Número y porcentaje
de equinos de polo positivos y negativos a la HPIE.
HPIE |
Nro. |
% |
Positivos |
18 |
46 |
Negativos |
21 |
53.8 |
Total |
39 |
100 |
Estos resultados están de acuerdo a los obtenidos por otros autores,
quienes mencionan que todo equino sometido a un esfuerzo tiene la probabilidad
de sufrir hemorragia pulmonar (Pascoe, 1991; Sweeney, 1991). Sin embargo, los
resultados observados son menores a los obtenidos por Hillidge y Whitlock (1986),
Rojas y col (2000), Birks y col. (2002) y Newton y Wood (2002) en equinos Fina
Sangre de Carrera. Tampoco concuerdan con los obtenidos por Hinchcliff (1998),
quien encontró un 11% de casos positivos de HPIE en equinos de polo.
El mayor porcentaje (46%) observado en este estudio puede deberse a que los
equinos no tenían un control endoscópico previo al estudio, por
tanto era deficiente el tratamiento y evaluación del posible sangramiento
pulmonar previo.
Los resultados expresados en el cuadro 2 señalan que la mayor positividad
de HPIE se presenta en la categoría macho (63.6 %). Para la categoría
hembra, se observó un 39.2% de HPIE. Sin embargo, no se observó
una asociación estadísticamente significativa entre la presentación
de HPIE y el sexo (p<0.05).
Cuadro 2. Número y porcentaje
de equinos de polo positivos y negativos a la HPIE según sexo.
|
Machos |
Hembras |
HPIE |
N |
% |
N |
% |
Positivos |
7 |
63.6 |
11 |
39.2 |
Negativos |
4 |
36.4 |
17 |
60.8 |
Total |
11 |
100 |
28 |
100 |
Si bien en este estudio no se observó una asociación significativa
entre la presentación de HPIE y el sexo, concuerda con lo observado por
Pascoe (1991), en el sentido de que se observan más afectados a los machos
que hembras. Sin embargo, dos autores (Kohnke, 1986; Derksen y col., 1992) observaron
una presentación de HPIE mayor en hembras. A su vez los resultados de
este estudio concuerdan con los obtenidos por Lapointe y col (1994), quienes
no encontraron relación entre el sexo y la presentación de HPIE.
En los equinos de la categoría de 3 o más temporadas de competencia
se observó una mayor presentación de HPIE (60%) que en la de la
categoría hasta 2 temporadas de competencia (31.5%) (cuadro 3). Sin embargo,
el análisis estadístico no estableció una asociación
significativa entre la presentación de HPIE y las temporadas de competencia
(p<0.05).
Cuadro 3. Número y porcentaje
de equinos de polo positivos y negativos a la HPIE según temporadas de
competencia.
|
Hasta 2 temporadas |
3 o más temporadas |
HPIE |
N |
% |
N |
% |
Positivos |
6 |
31.5 |
12 |
60 |
Negativos |
13 |
68.4 |
8 |
40 |
Total |
19 |
100 |
20 |
100 |
Bibliografía
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EJE CONCEPTUAL DEL ARTICULO
(Derechos reservados Portal Veterinaria.com)
Hemorragia Pulmonar Inducida por el Ejercicio (HPIE):
presencia de sangre proveniente de los capilares alveolares en el árbol
traqueobronqueal habitual y común en el equino de deporte.
Objetivo del trabajo
Evaluar la presencia o ausencia de sangre en vías aéreas
superiores de equinos de polo post ejercicio y su asociación con
sexo y número de temporadas jugadas.
Material y métodos
Lugar: Zona central de Chile, Octubre-Diciembre 2001.
Equinos: 39 equinos en competencia, obtenidos al azar, sanos
(según examen clínico y hematocrito)
Grupo 1: 19 equinos hasta con 2 temporadas de competencia
Grupo 2: 20 equinos de 3 o más temporadas de competencia
Además, los animales se separaron de acuerdo a su sexo (machos
y hembras), independientemente del número de temporadas de competencia.
Todos participaron en un juego de polo de 6 tiempos, de 7 minutos cada
uno, llegando a velocidades de 40 kms/hr aproximadamente.
Examen endoscópico: 2 a 4 horas después de finalizada
la competencia. Endoscopio flexible marca Olympus CF type 10 L de 1.60
m de longitud. Introducción por uno de los ollares, de preferencia
el izquierdo.
Clasificación según resultado de la endoscopía:
Grado 0: Sin sangre.
Grado 1: Sangre en carina traqueal.
Grado 2: Sangre en carina traqueal y tráquea proximal.
Grado 3: Sangre en carina traqueal, tráquea proximal y
laringe.
Grado 4: Sangre en carina traqueal, tráquea proximal,
laringe y ollares.
Análisis de los datos: a través de un modelo de asociación
e independencia de X2 cuadrado, con un nivel de significación p<0.05.
Resultados y discusión
- De los 39 equinos de polo estudiados: 46% presentó HPIE (55.5%
grado 1, 38.8% grado 2 y 5.5% grado 3)
- El mayor porcentaje (46%) observado en este estudio puede deberse a
que los equinos no tenían un control endoscópico previo
al estudio, por tanto era deficiente el tratamiento y evaluación
del posible sangramiento pulmonar previo.
Relación entre HPIE y número de temporadas jugadas:
- 3 o más temporadas de competencia mayor presentación
de HPIE (60%) que en la categoría hasta 2 temporadas de competencia
(31.5%).
- Sin embargo, el análisis estadístico no estableció
una asociación significativa entre la presentación de HPIE
y las temporadas de competencia (p<0.05).
Relación entre HPIE y sexo:
- Se observó mayor positividad en la categoría macho (63.6
%).
- Sin embargo, no se observó una asociación estadísticamente
significativa entre la presentación de HPIE y el sexo (p<0.05).
|