Alberto Gimeno es un reputado experto en el campo de las micotoxinas, consultor técnico de SPECIAL NUTRIENTS, INC., 2766 Douglas Road, Miami, Florida, 33133 USA.
Los métodos de análisis de micotoxinas basados en ELISA se usan cada día con mayor frecuencia ya que son sustancialmente más rapidos y baratos que otros basados en la cromatografía de líquidos de alta resolución o en la cromatografia de gases-espectrometria de masas. Pero, ¿son fiables estos ELISA?
Los llamados kits de ELISA que utilizan anticuerpos policlonales no especificos para la micotoxina que se pretende analizar, hay que aplicarlos exclusivamente al sustrato o sustratos indicados por la empresa responsable por los mismos. Ocurre a menudo que son aplicados indiscriminadamente para cualquier sustrato, como es el caso de los piensos. Estos tienen una gran heterogeneidad y algunos componentes pueden interferir con esos anticuerpos y dar lugar a resultados falsos positivos o bien que se encuentre una concentración de micotoxina superior a la que existe.
Es aconsejable y en especial en los piensos, que cuando un método basado en ELISA (con anticuerpos policlonales) dé un resultado positivo, se reconfirme por métodos como los dos últimos anteriormente mencionados en la pregunta.
El riesgo de falsos positivos es menor cuando se trata de materias primas y, por supuesto, mucho más pequeño cuando se aplican métodos basados en ELISA que utilicen anticuerpos monoclonales específicos de la micotoxina objeto de análisis.
Hay que saber muy bien las características del kit ELISA que se pretende comprar. Sin embargo, y considerando los comentarios anteriores, los kits de ELISA son válidos y nos ofrecen la posibilidad de ahorrar dinero y tener resultados rápidos. Incluso algunos están ya validados por el “Community Bureau of Reference” como es el caso, entre otros, de los kits de ELISA para el análisis de aflatoxina M1 en la leche.
De entre las formas matemáticas existentes para calcular la concentración de residuos de aflatoxina M1 (AFM1) en la leche de vaca, en función de la concentración de contaminación con aflatoxina B1 (AFB1) en la ración final, ¿cuál es la forma más fiable para efectuar ese cálculo?
Las variaciones que ocurren en el sistema metabólico de un poligástrico hacen bastante difícil establecer una forma matemática que sea fiable para ese fin, sin embargo y según mi experiencia, de entre las formas de cálculo que establecen la susodicha correlación entre esas dos micotoxinas, la más fiable es la siguiente:
- El nivel de residuos de AFM1/día (mg) en la leche, puede ser, aproximadamente, el 2,2% de los mg de AFB1 ingeridos diariamente por la vaca (los cuales se obtienen multiplicando los mg de AFB1/kg de ración encontrados por los kg de alimento/vaca/día). Dividiendo el resultado obtenido por el numero de litros de leche producidos/vaca/día y multiplicando por 1.000 nos da la concentración de AFM1 (ppb, microgramos/kg) en la leche. El coeficiente de variación de esta forma matemática está entre 42 y 59%.
La legislación de la Unión Europea (UE) permite como máximo en la leche cruda, leche destinada a la fabricación de productos a base de leche y leche de consumo tratada térmicamente, una contaminación con aflatoxina M1 (AFM1) de 0,050 microgramos/kg (ppb), para la población en general y de 0,025 ppb cuando se trata de niños lactantes. En cambio, la legislación de Estados Unidos y los países del grupo MERCOSUR (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay), permite como máximo una contaminación de 0,50 ppb. ¿Por qué esa diferencia de criterio tan grande?
Estados Unidos y MERCOSUR dicen que, según estudios publicados en 2002 por las organizaciones de JECFA y WHO, los riesgos adicionales para la predicción del cáncer de hígado utilizando niveles de AFM1 comparativos entre 0,50 y 0,05 ppb, son muy pequeños.
En una población de Estados Unidos y Europa Occidental donde la prevalencia de hepatitis vírica B es de 1%, la prevalencia adicional de casos de cáncer de hígado asociados con la contaminación de la leche con 0,5 ppb versus 0,05 ppb sería de 29/1.000 millones de individuos/año.
La UE dice que, aunque el riesgo adicional de cáncer de hígado pronosticado parece ser insignificante si se pasa de 0,05 ppb a 0,5 ppb según los estudios anteriores, la exposición a cualquier nivel cuando se trata de un carcinógeno genotóxico, como es el caso de la AFM1, puede suponer un riesgo sanitario para los consumidores, en especial para los lactantes y niños que son grandes consumidores de leche. Esto refuerza la aplicación del principio ALARA (As Low As Reasonable Achievable), es decir, que el nivel máximo debe ser tan bajo como sea razonablemente posible o sea que para ese tipo de carcinógenos, no hay una dosis máxima por debajo de la cual no se puedan producir tumores malignos.
En las reuniones de las comisiones reguladoras, los países que defienden el nivel máximo de 0,5 ppb de AFM1, afirmaron que se podrían producir consecuencias económicas negativas, debido a la dificultad de exportación de leche para países que solo aceptan el nivel máximo de 0,05 ppb. Sin embargo, no fue presentada ninguna información detallada de la magnitud, importancia, relevancia o impacto estimado de tales consecuencias económicas.
Aprovecho la pregunta para indicar que el análisis de AFM1 en la leche de los animales que la producen, incluidas las cerdas reproductoras y las madres en los humanos, es también importante a fin de poder evitar los daños que esta micotoxina puede causar en las crias o lactantes que están siendo amamantadas.