Tras las numerosas crisis alimentarias que han azotado o tenido su origen en el gigante asiático, China ha preparado una nueva legislación sobre importación y exportación de productos destinados a la alimentación animal que garantice su seguridad.
El 1 de septiembre entrará en vigor la nueva legislación sobre importación y exportación de productos para alimentación animal de China, para asegurar su calidad y la ausencia de riesgo en su consumo.
Una de las novedades que incluye esta nueva legislación es que los productos y sus suministradores van a estar clasificados en varios niveles de riesgo. Además, todos los suministradores extranjeros de alimentos para animales tendrán que contar con una autorización de la General Administration of Quality Supervision, Inspection and Quarantine (AQSIQ) del país asiático, que será válida por cinco años y deberá renovarse seis meses antes de la fecha de expiración.
Se fijan también nuevos procedimientos y requisitos a cumplir en las inspecciones de todos estos productos.
Esta nueva legislación es aplicable a alimentos para animales (como la comida de mascotas, el salvado de trigo, la proteína sintética...), ingredientes de estos alimentos y proteína y grasas animales (harina de carne de ave, harina de pescado, aceite de pescado, harina de sangre...).
Los interesados en ampliar información sobre la nueva regulación pueden contactar con el correo electrónico hk@21cfo.com.