Última actualización 05/10/2009@12:18:56 GMT+1
La crisis que arrastra el sector de vacuno de carne desde el año 2007 va a suponer un descenso en la producción de entre el 10 y el 15%.
La Asociación Española de Productores de Vacuno de Carne (Asoprovac) prevé que en 2009 la producción de carne de vacuno caiga entre 60000 y 80000 toneladas, lo que supone entre un 10 y un 15 % del volumen total (650000 toneladas), por la crisis sufrida por el sector en 2007 y 2008.
El gerente de Asoprovac, Javier López, ha explicado que el sector del vacuno está inmerso en una situación “compleja”, fundamentalmente por la contracción en el consumo. Sin embargo, el sector ya se ha enfrentado a una recomposición de su estructura de producción a partir de la crisis sufrida en 2007 y 2008.
La caída del consumo no está afectando a los precios porque el descenso de producción está siendo más fuerte que el del consumo, y se han reactivado las importaciones y exportaciones de vacuno, pero sin llegar a niveles del año 2007 o anteriores.
Según el portavoz de la asociación, el sector está viviendo una reestructuración forzada, tras el incremento del coste de las materias primas, lo que llevó a muchos ganaderos a no poder cubrir sus costes de producción y cerrar sus explotaciones, mientras que los que han permanecido han reducido bastante su actividad, hechos a los que se une, además, un momento en el que el aporte financiero es escaso.
En cuanto a los precios, están ajustados a los costes de producción y tienden hacia la media comunitaria, que en todas las categorías y animales se sitúa cerca de los 3,10 €/kg canal.
Respecto a la apertura de un contingente de importación de vacuno de calidad de Estados Unidos, tras el acuerdo con la Unión Europea (UE), “aún es pronto para que el mercado comunitario lo note, ya que hay que ver si el productor norteamericano está preparado para mandar piezas a Europa, sin que estén tratadas con hormonas durante toda la vida”, según ha asegurado Javier López. También asegura que aún deben ponerse muchas cuestiones encima de la mesa, como el debate acerca de los Organismos Genéticamente Modificados (OGM) en la UE. La próxima presidencia española de la UE será un buen momento para resolverlas y para que la producción cárnica comunitaria no quede fuera de juego respecto a terceros países.