PV ALBEITAR 06/2012    
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Alimentación de terneras de recría

Última actualización 01/02/2010@11:39:48 GMT+1
Para optimizar la cría de una ternera se pueden mejorar la alimentación, el manejo, el estado sanitario de la explotación y los aspectos económicos de la misma. Este artículo revisará cómo influye la alimentación de la ternera durante sus primeras semanas de vida sobre su desarrollo.
Marta Terré
Grup de Recerca en Nutrició, Maneig, i Benestar Animal.
Unitat de Remugants - IRTA, Torre Marimon, 08140 Caldes de Montbui (Barcelona)


La reposición es el futuro en una granja de vacuno lechero y debemos optimizar su cría para obtener un buen rendimiento de la futura productora.
Normalmente las terneras, al nacer, se crían con leche de vaca o con lactorremplazante (LR), a razón de 4 litros diarios repartidos en dos tomas. Esta pauta de alimentación permite que las terneras crezcan a un ritmo de 500 g diarios hasta que comienzan a ingerir alimento sólido de forma apreciable. También estimula el inicio del consumo de pienso de iniciación y evita las diarreas provocadas por un exceso de nutrientes, aunque no permite desarrollar el máximo potencial de crecimiento de la ternera.

Los programas de crecimiento acelerado
Mucosa ruminal de terneros alimentados con un programa de crecimiento acelerado (arriba) o una pauta de alimentación convencional (abajo).

Recientemente se han propuesto programas de crecimiento acelerado (accelerated feeding programs), que consisten en alimentar a las terneras de recría, durante el periodo de lactancia, con el objetivo de obtener un crecimiento de 900 g diarios. Para ello es necesario utilizar un LR con un alto contenido de leche spray y con un alto nivel de proteína (25%), además de aumentar la cantidad de leche o LR ofertada al animal hasta llegar a niveles de 1 kg de materia seca de leche en polvo diario.
Los principales inconvenientes de esta pauta de alimentación son un menor consumo de pienso, con la consiguiente repercusión sobre el desarrollo ruminal del animal, y el elevado coste de la ración. Un ejemplo de un programa de crecimiento acelerado se muestra en la tabla 1.

Efectos a corto plazo
En el presente estudio se observó que la principal ventaja que supone someter a las terneras a un programa de crecimiento acelerado es el ritmo de ganancia de peso de los animales durante la fase de lactancia, ya que alcanzaron un PV al destete de 5 kg más que las terneras que se criaron convencionalmente (gráfica 1). Sin embargo, al consumir más LR, las terneras que se criaron con mayor cantidad de leche en polvo redujeron el consumo de pienso durante la fase de lactancia y, por tanto, disminuyó su ritmo de crecimiento posdestete.
Desde el punto de vista del desarrollo de la ternera de recría, los incrementos obtenidos siguiendo un programa de crecimiento acelerado son muy buenos en comparación con una pauta de alimentación convencional, pero hay que tener en cuenta la eficiencia de crecimiento (kg peso ganado/kg MS ingerido) (gráfica 2A) y económica (euros invertidos/kg peso ganado) (gráfica 2B). Como se observa en la gráfica 2A, la eficiencia de crecimiento es superior en las terneras alimentadas con mayor cantidad de leche en polvo, excepto en la semana antes del destete en la que se redujo la cantidad de leche en polvo ofertada a los animales y, en consecuencia, su eficiencia también disminuyó. Por otro lado, a pesar de que las terneras sometidas a un programa de crecimiento acelerado presentaron una mayor ganancia de peso, ésta fue sólo económicamente eficiente durante la primera semana del estudio, cuando el consumo de pienso fue muy reducido (gráfica 2B).

El estudio
Para determinar los efectos sobre las terneras, tanto a corto como a largo plazo, de una alimentación convencional y de un programa de crecimiento acelerado, se procedió a criar 60 terneras Holstein de 43 kg de peso vivo (PV) y 10 días de edad.
La mitad de los animales se alimentaron convencionalmente (500 g/d de LR) y los 30 restantes se sometieron a un programa de crecimiento acelerado.
Todas las terneras de destetaron a los 34 días del estudio y se monitorizó su crecimiento hasta la primera cubrición, que tuvo lugar una vez que los animales alcanzaron los 380 kg de PV. Se recogieron datos sobre la edad, el PV y la fertilidad a la primera cubrición de todas las terneras y datos de producción de leche durante la primera lactación de 28 de ellas.

A pesar de la ineficiencia económica de los programas de crecimiento acelerado durante las primeras semanas de vida de las terneras, se han encontrado algunas ventajas a largo plazo que podrían compensar esta incapacidad para lograr el efecto económico deseado:
1. una reducción de la edad al primer parto (Bar-Peled y col., 1997; Davis-Rincker y col., 2006) y
2. una mejora en la producción lechera al primer parto (Bar-Peled y col., 1997; Shamay y col., 2005).
En el presente trabajo, la edad y el PV a la primera cubrición fueron similares para ambos tratamientos (tabla 1). En cambio, la fertilidad a la primera cubrición y la producción de leche a los 305 días fueron numéricamente superiores en las terneras alimentadas mediante un programa de crecimiento acelerado que en las que se sometieron a una alimentación convencional, pero esta diferencia no fue estadísticamente significativa (tabla 2).
Sin embargo, los 600 kg más de leche producidos por las terneras sometidas a un programa de crecimiento acelerado suponen unos ingresos de 210 euros más respecto a las criadas con una alimentación convencional, lo que compensaría la inversión realizada durante los primeros días de vida.


Efectos sobre el desarrollo ruminal

El menor consumo de pienso durante la fase de lactancia de las terneras alimentadas con una pauta de crecimiento acelerado podría retrasar el desarrollo ruminal, ya que el crecimiento de las papilas ruminales está muy ligado al consumo de pienso y a la producción de ácidos grasos volátiles en el rumen, sobre todo propiónico y butírico.
Con el objetivo de estudiar el efecto de un programa de crecimiento acelerado sobre el desarrollo ruminal se realizó un estudio en el que se alimentó a 18 terneros siguiendo una pauta convencional o mediante un programa de crecimiento acelerado.
La mitad de los terneros se sacrificó cuatro semanas después de iniciar el estudio y el resto una semana después del destete.
En el momento del sacrificio se recogieron muestras de líquido y de mucosa ruminal para determinar la producción de ácidos grasos volátiles y el tamaño de papilas ruminales.
Las papilas ruminales fueron más largas en los animales que se alimentaron convencionalmente que en los que siguieron un programa de crecimiento acelerado, aunque no se observaron diferencias en la anchura de las mismas (tabla 3). En la figura se pueden observar dos mucosas ruminales. El rumen que se encuentra en la parte superior es el de un animal alimentado con un programa de crecimiento acelerado a las cuatro semanas de estudio. Se puede apreciar que la superficie es más rosada, lo que indica una menor vascularización, y que el desarrollo de las papilas ruminales es menor que en el rumen de la parte inferior de la imagen de la página anterior, que pertenece a un ternero alimentado de forma convencional.
Por otro lado, en los animales alimentados convencionalmente la concentración de ácidos grasos volátiles en el rumen (que es el resultado de su producción y absorción en este órgano) disminuyó desde la cuarta semana de estudio hasta la primera semana posdestete, mientras que no varió en los terneros que siguieron la pauta de crecimiento acelerado (gráfica 3). Este dato sugiere que la mayor longitud de las papilas apreciada en los animales alimentados convencionalmente podría haber sido la causa de una mayor absorción de ácidos grasos volátiles en el rumen, y por ello se observa una disminución de éstos de la cuarta semana del estudio al destete en estos terneros.

Para determinar su ritmo de crecimiento las terneras se pesaron a lo largo del estudio. Imagen: Marta Terré

Conclusiones
Los programas de crecimiento acelerado mejoran la ganacia de peso de las terneras en su fase inicial. Sin embargo, para su justificación económica son necesarios más datos que permitan confirmar o descartar las posibles ventajas en la producción de leche potencialmente asociadas a esta pauta de alimentación.


Bibliografía
Bar-Peled, U., B. Robinzon, E. Maltz, H. Tagari, Y. Folaman, I. Bruckental, H. Voet, H. Gacitua, y A. R. Lehrer. 1997. Increased weight gain and effects on production parameters of Holstein heifer calves that were allowed to suckle from birth to six weeks of age. J. Dairy Sci. 80:2523-2528.
Davis Rincker, L., M. VandeHaar, C. Wolf, J. Liesman, L. Chapin, y M. Weber Nielsen. 2006. Effects of an intensified compared to a moderate feeding program during the preweaning phase on long-term growth, age at calving, and the first lactation milk production. J. Dairy Sci. 89 (Suppl. 1): 438. Abstract.
Shamay, A., D. Werner, U. Moallem, H. Barash, y I. Bruckental. 2005. Effect of nursing management and skeletal size at weaning on puberty, skeletal growth rate, and milk production during first lactation of dairy heifers. J. Dairy Sci. 88:1460-1469.
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