Por
Belén González Gracia
Última actualización 16/12/2009@11:45:31 GMT+1
Esta alternativa a la elaboración tradicional de vacunas frente al virus de la influenza cambia la producción en embrión de pollo por células de insectos, con mejor respuesta inmune y sin efectos secundarios importantes.
Se acaba de presentar un proceso alternativo al convencional en la producción de grandes cantidades de vacunas seguras y efectivas frente al virus influenza. El método se basa en el uso de células de insectos en biorreactores en lugar de embriones de pollo fertilizados, cuya disponibilidad es limitada.
Cuando se está afrontando el brote de una epidemia de gripe, es fundamental contar con una elevada cantidad de vacunas. Actualmente, lleva de tres a seis meses producir una vacuna para una determinada cepa utilizando embriones de pollo. Además, la limitada disponibilidad de los embriones impide mejorar la capacidad de producción en una pandemia. Este método tradicional provoca otros problemas como que el virus de la gripe también es capaz de infectar aves (como ocurrió en los Países Bajos en 2003). Así mismo, las vacunas producidas de este modo no son apropiadas para personas con alergia al huevo. El nuevo proceso demuestra que es posible fabricar una vacuna disponible en cantidades comerciales en 45 días. Utiliza un baculovirus que se multiplica sólo en el interior de las células de insectos, y que no puede extenderse en vertebrados. Las células de insectos producen grandes cantidades de proteínas HA, que estimulan el sistema inmune.
El nuevo proceso de producción puede utilizarse a gran escala, en cualquier momento y simultáneamente en varios lugares de todo el mundo. Además, puede adaptarse fácilmente a nuevas cepas de influenza y mejorar la preparación frente a la pandemia.
Se han realizado pruebas clínicas con tres cepas diferentes de virus de la gripe en 460 personas sanas. Ninguno de los pacientes inyectados con la vacuna desarrolló síntomas de gripe, mientras que el 4,6% de los que formaban el grupo control contrajeron la enfermedad de forma natural. Tres estudios posteriores con 3.000 personas no mostraron tampoco ningún efecto secundario. La vacuna parece proteger a las personas de los virus de la gripe que sufren cambios genéticos y en más del 50% de los casos, da lugar a mejor producción de anticuerpos que las actualmente disponibles.