PV ALBEITAR 06/2012    
560/924
Última actualización 23/09/2011@13:02:03 GMT+1
Actualmente las pieles sintéticas han tomado el relevo a las naturales, sobre todo en lo que respecta a grandes mamíferos que están protegidos por la ley. No obstante, aún se siguen utilizando las pieles de pequeños mamíferos criados en cautividad en unas condiciones bastante estresantes.
(Foto: Sxc.hu)
Estefanía C. Anguita Cerro y Yolanda Doval Pociña. Estudiantes de segundo ciclo. Facultad de Veterinaria de Lugo. Universidad de Santiago de Compostela.

Las pieles animales se han utilizado como abrigo para el hombre. Si bien podríamos decir que antiguamente era necesario, hoy en día se ha convertido en un símbolo de glamour y belleza, creando una polémica social en cuanto a la moralidad de su uso. En el presente ensayo queremos hacer un análisis sobre la cría y manejo de los animales destinados a la industria de la peletería, abordando el estrés que padecen debido a las condiciones a las que son sometidos ya que, al igual que todos los sistemas de cría intensiva, estas granjas han sido proyectadas para que resulten rentables a sus propietarios, sin tener en cuenta la escasa capacidad de adaptación y el enorme sufrimiento que padecen estas especies.
El bienestar animal, entendido en sus justos términos, consiste en proporcionar a los seres vivos unas condiciones de vida adecuadas a sus necesidades fisiológicas y de comportamiento, que no se satisfacen simplemente con alimentación, limpieza o alojamiento, sino que requieren que todo ello vaya referido a la condición etológica. Parte, por tanto, de la naturaleza sensible de los animales e impone al hombre la obligación jurídica, cuanto menos ética, de hacer todo lo posible por evitar y minimizar los supuestos en que son sometidos a situaciones que les generan sufrimiento físico o psíquico.
Según la literatura científica, el estrés implica cualquier factor que actúe interna o externamente al cual es difícil adaptarse y que induce un aumento en el esfuerzo por parte del animal para mantener un estado de equilibrio del medio interno (homeostasis) con su ambiente externo. Tal y como señalan Illera et al. (2007), la adaptación al estrés es una respuesta neuroendocrina que afecta a diferentes sistemas orgánicos dando lugar a adaptaciones que hacen frente al estímulo estresante.
Las normas que regulan en nuestro país el bienestar de los animales criados para peletería son las generales descritas en el RD 348/00 de 10 de marzo relativo a la protección de los animales en las explotaciones ganaderas y el Real Decreto 54/1995 de 20 de enero, que regula la protección en el momento del sacrificio de los animales, relatando los métodos autorizados y los requisitos especiales de aplicación de cada uno de éstos (página web del Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, 2009).
En Medicina Veterinaria según las causas el estrés se agrupa en cuatro bloques: social, medioambiental, endógeno y por manejo.

(Foto: Morguefile.com)
Estrés social
Está relacionado con las situaciones en las que se les obliga a vivir, sin tener en cuenta su forma de vida en la naturaleza.
Los zorros y los visones, animales solitarios que sólo se reúnen brevemente durante la época de apareamiento, son explotados en granjas que no tienen en cuenta esta condición. Están expuestos a una sobreestimulación social que incrementa su grado de ansiedad y agresividad.
Otras especies, como la chinchilla acostumbrada a vivir en grandes colonias, se encuentran aisladas y por tanto, con ausencia de estímulos sociales.
Un tema a tratar en este apartado sería la introducción de poblaciones de visón americano en Europa. Las granjas peleteras tienen un papel principal en este hecho ya que son muy frecuentes las fugas de individuos de esta especie. Sin ir más allá se han encontrado poblaciones de visón americano o descendientes en Galicia y Castilla la Mancha. El problema radica en que el visón americano tiene las mismas costumbres que el europeo por lo que compite con él tanto por el territorio como por el alimento.

Estrés medioambiental
Deriva de cambios en las condiciones del entorno (temperatura, luz, ruido, etc.). Las especies peleteras criadas en granjas con un entorno que satisfaga sus necesidades biológicas no deberían presentar mayor perjuicio. Pero hay ocasiones en que estas condiciones medioambientales no son las adecuadas.
Las chinchillas son muy sensibles a temperaturas ambientales que superen los 30 ºC. En esta misma especie otro agente estresante es el ruido: tienen un umbral de percepción muy bajo por lo que en algunas granjas es habitual instalar aparatos de radio o sonido ambiental para que se acostumbren a un sonido continuo, reduciendo así el riesgo de estrés.
En el caso del visón el factor estresante medioambiental lo constituye la luz: como el macho de esta especie tiene un retraso biológico en cuanto al fotoperiodo de algunas horas con respecto a la hembra se le somete a más horas de luz logrando con ello la sincronización de ambos sexos.

Estrés endógeno
Reside en el propio animal como consecuencia de las demás clases de estrés. Nos referimos al dolor, a los cambios endocrinos, a las infecciones, etc.
Podemos destacar en este apartado la manipulación genética a la que son sometidas algunas de estas especies y con dos fines: obtener mayor número de crías y que éstas sean más resistentes y, por otro lado, conseguir diversos colores de pelaje, siendo el color blanco el más apreciado en el caso del visón. Sin embargo, la selección genética para este color produce en los animales una pérdida auditiva importante, siendo en la mayoría de los casos total.

Estrés por manejo
Está relacionado con la manipulación por parte del hombre. Posiblemente sea el agente estresante más importante puesto que la mayoría de las especies de peletería no están adaptadas a la vida en cautividad, sino que son animales salvajes en un intento de domesticación muy reciente en comparación con otros animales de producción. Aun siendo los agentes estresantes más fáciles de evitar, no siempre es del todo posible incluso en las granjas que puedan cumplir todas las condiciones legales necesarias para el bienestar de estos animales, aunque sí pueden ser minimizados.
Uno de estos factores lo constituye el reducido espacio del que suelen disponer estos animales. Aunque las dimensiones de la jaula sean acordes a la legalidad, lo que es innegable es que las especies peleteras conviven con una reducción de su movilidad en comparación con su hábitat natural.
El zorro salvaje tiene un territorio de 20 a 50 km2. En un entorno típico de río, un visón posee un territorio de aproximadamente 2 km2 y de unos centenares de metros a sus lados. El territorio de un hurón puede estar comprendido entre las 100 ha y las 2.500 ha cuando el alimento es escaso. En cautividad el espacio legal para un zorro se ve reducido a 0,8 m2. Así mismo, el espacio del visón y del hurón es de unos 2.550 cm2.
Otro factor importante es el estrés que sufren estos animales en el momento de la limpieza de la jaula, ya que se invade un espacio que ellos consideran como su madriguera.
Las chinchillas aunque manifiesten un carácter dócil en cautividad, se agitan mucho, pierden mechones de pelo y emiten un grito de alarma que provoca la reacción de espanto y huida en el resto de los animales.
En lo referente a la alimentación, en un primer momento se tiende a sobrealimentarlos para que crezcan más rápidamente y a continuación reducir drásticamente la ingesta antes de su sacrificio para asegurar un mejor desollado como ocurre con el visón.
En el caso de los machos se los fuerza a producir grandes cantidades de semen para inseminar a las hembras. Hay varios métodos como la electroeyaculación; aunque estas técnicas son consideradas por algunos autores como no agresivas, pueden terminar generando una situación de estrés crónico si van acompañadas de un mal manejo.
Otro factor estresante lo constituyen los diferentes métodos de caza y captura como son los lazos o los cepos, en caso de utilizar animales salvajes para peletería o cuando se escapan o son liberados.

Grupos ecologistas
Es interesante hacer una reflexión acerca del relativo “bien” que pueden causar determinados actos mal llamados ecologistas y que consisten el liberar animales enjaulados destinados a peletería.
La liberación no hace más que confundir al animal, exponerlo a un ambiente desconocido para él en el que tendrá que buscar alimento, defenderse e interaccionar con el entorno, a veces en inferioridad de condiciones.
Seguramente, habrá métodos mejores para llamar la atención…
Suelta de visones en una granja de la provincia de A Coruña. (Foto: media.lavozdegalicia.es/)

Al estar criados en cautividad los animales no están acostumbrados a cazar y la mayor parte de ellos mueren a los pocos días por falta de alimento. (Foto: media.lavozdegalicia.es/)


Métodos de sacrificio
No podíamos terminar este apartado sin hacer una especial mención a los métodos de sacrificio empleados: la legislación vigente obliga a un aturdimiento previo al sacrificio, sin repercusión sobre la calidad del producto al que esté destinado. Existen varios métodos:
  • Físicos: proyectiles, electrocución, golpes en la cabeza (caso de las focas).
  • De inhalación: los gases que se pueden utilizar son el monóxido de carbono, dióxido de carbono en el caso de mustélidos y chinchillas, con las cuales también puede utilizarse cloroformo.
  • Agentes inyectables: inyecciones intravenosas letales de pentobarbital sódico o cualquier otro anestésico que haya mostrado tener efectos similares, sobre todo en el sacrificio de mustélidos y de zorros. Los relajantes musculares sólo se deben utilizar cuando se haya inducido la anestesia.


Conclusiones
Tras consultar la normativa, consideramos que la legislación española aún deja muchas lagunas en lo que concierne a los animales de peletería que debería ser más específica y en la que se deberían revisar aspectos como el sacrificio, donde figura la electrocución, que garantiza que la piel no sufra daños que la deprecien.
No todos los países tienen ni siquiera reglamentación al respecto: en China se sacrifican al año dos millones de gatos y perros cuyas pieles son exportadas a Norteamérica y Europa. Los animales son ahorcados o apaleados o simplemente se les da un golpe contra el suelo, se les cortan las extremidades y se les despelleja aún vivos, agonizando hasta morir sin piel. En Europa está prohibida su importación (CE 1523/2007).
Las focas cazadas en Canadá son esencialmente bebés de hasta tres semanas de edad ya que después mudan el pelo blanco por otro de color. La manera habitual de matar a las focas es darles golpes en la cabeza hasta aplastarles el cráneo. Los cazadores están obligados por ley a verificar la muerte de las focas antes de arrancarles la piel, pero es habitual que para conseguirla con mayor facilidad se les arranque mientras aún están vivas. El Gobierno de Canadá señala que matar focas a golpes de garrote no es una crueldad sino un método humanitario y que la matanza de 300.000 crías de foca no pone en peligro la especie, entonces ¿por qué prohíbe la grabación de la matanza? Lo que claramente corrobora Gandhi: "una civilización se puede juzgar por la forma en que trata a sus animales". El 5 de mayo de este año el Parlamento Europeo aprobó prohibir la comercialización de los productos derivados de focas, salvo aquellos destinados a la comunidad esquimal o los procedentes de animales cazados para mantener la sostenibilidad del mar, lo que es sin duda un gran paso.
Son numerosas las campañas que realizan muchas asociaciones de defensa animal. Consideramos que si bien algunas son muy agresivas, velan por los derechos de los animales y conciencian al público sobre el maltrato animal.
Para solucionar e intentar evitar la producción intensiva y caza de tantos animales peleteros proponemos algunas alternativas como pueden ser el cuero procedente del ganado doméstico utilizado para la alimentación que supone un material que se puede aprovechar, apoyando de esta forma nuestra ganadería extensiva; o una mezcla de seda natural y lana de camello que se parece bastante a la piel de la nutria mientras que el visón tiene su sucedáneo en la lana de angora. Por supuesto abogamos por fibras naturales como la lana, seda, algodón o lino.

Los contenidos expuestos en el presente trabajo han sido elaborados bajo la tutorización de la doctora Cristina Castillo, de la Facultad de Veterinaria de Lugo (USC).

Bibliografía

Bosch C. (1992). Especies usadas en peletería. Ed. AEDOS, Barcelona.

Scaramella D., Motti G. (1988). El visón, cría y explotación. Ed. Mundiprensa, Madrid.

Villalta L. (1986). Cría rentable de los animales de piel. Ed. de Vecchi. Barcelona.

Castro M,, Chavira M.Z., Jiménez K., Valdivia E. (2006). Métodos utilizados para la producción y obtención de la piel de un animal. Selecciones Veterinarias. Disponible en: http://132.248.62.51/sv/sv/2006/febrero/lee200602a2.html.

Sommer M. (2009). "Foca arpa", un mundo insostenible, sordo y ciego. Revista electrónica de Veterinaria (REDVET), 10(5). Disponible en: http://www.veterinaria.org/revistas/redvet/n050509/050912.pdf.

REAL DECRETO 54/1995, de 20 de Enero, sobre protección de los animales en el Momento de su sacrificio o matanza. Disponible en: http://www.mapa.es/ganaderia/pags/bienestar/pdf/rd54-95.pdf.

REGLAMENTO (CE) No 1523/2007 DEL PARLAMENTO EUROPEO Y DEL CONSEJO de 11 de diciembre de 2007 por el que se prohíbe la comercialización y la importación a la Comunidad, o exportación desde esta, de pieles de perro y de gato y de productos que las contengan.

Página web del Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino (2009). Gobierno de España. http://www.marm.es
¿Te ha parecido interesante esta noticia?   Si (19)   No(0)
560/924
Comparte esta noticia  Compartir en Wikio Compartir en Del.icio.us Compartir en Digg Compartir en Technorati Compartir en Yahoo Compartir en Google Bookmarks Compartir en Fresqui Compartir en MySpace Compartir en Meneame compartir en Tuenti Compartir en Facebook compartir en Twitter

Comenta esta noticia



Normas de uso
  • Esta es la opinión de los internautas, no de Portal Veterinaria Albéitar
  • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
  • La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.
  • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.


Edita: Grupo Asís Biomedia, S.L. Centro Empresarial El Trovador, planta 8, oficina I, Plaza Antonio Beltrán Martínez, 1, 50002 Zaragoza (España) Contacto