Eduardo Yus1, Carmen Eiras2, Mª Luisa Sanjuán1, Ignacio Arnaiz2 y Francisco Javier Diéguez1 1 Unidad de Epidemiología y Sanidad Animal (Facultad de Veterinaria),
Instituto de Investigación y Análisis Alimentarios, Universidad de Santiago de Compostela
2 Laboratorio de Sanidad y Producción Animal de la Xunta de Galicia
Imágenes Albéitar La rinotraqueítis infecciosa bovina (IBR) es una enfermedad infectocontagiosa producida por el herpesvirus bovino tipo 1 (HVB-1) que cursa con diferentes cuadros clínicos. Los más frecuentes son la inflamación del tracto respiratorio superior acompañada de fiebre elevada, descargas nasales, conjuntivitis y posturas para facilitar la respiración, principalmente en animales jóvenes y de cebo, y por otro lado, descenso de la producción láctea y fallos reproductivos en explotaciones con vacas de reproducción.
En la actualidad, el IBR no produce graves pérdidas económicas en el sector ganadero nacional, puesto que en las explotaciones con prevalencias elevadas de anticuerpos frente a HVB-1 bien por infecciones naturales o por vacunaciones reiteradas, las manifestaciones clínicas de la enfermedad apenas son observadas. No obstante, es preciso su control y futura erradicación por las limitaciones comerciales que pueda provocar en el movimiento de animales, ya que hay regiones y países europeos en los que está erradicada y otros que ya han establecido programas oficiales de erradicación.
Desde que los animales silvestres, ovejas y cabras han sido excluidos como reservorios del HVB-1, la incorporación del ganado vacuno seropositivo sin historial conocido, el retorno de animales asistentes a certámenes ganaderos sin la cuarentena subsiguiente, el uso de pastos compartidos y el comercio de semen contaminado con el virus usado en inseminación artificial son consideradas las formas más importantes para reintroducir el virus en explotaciones libres de IBR.
El mantenimiento de la infección en un determinado rebaño se debe a la existencia de animales que una vez superada la enfermedad/infección quedan latentemente infectados durante toda la vida. Normalmente son seropositivos, y actúan como reservorios del HVB-1. En estos animales puede reactivarse la infección latente a determinados intervalos y en diversas situaciones: parto, cubrición, transporte, introducción de novillas en un grupo de vacas adultas, tratamientos inmunodepresores, presencia de otras enfermedades (diarrea vírica bovina, anaplasmosis), etc., dando lugar a nuevos brotes de la enfermedad.

La prevalencia del IBR en España es todavía alta con respecto a otros países.
Situación del IBR en Europa La situación epidemiológica del IBR en Europa es muy diversa y con implementación de programas de control y erradicación diferentes. Así, los países que han facilitado recientemente datos sobre el estatus sanitario de sus rebaños bovinos son los siguientes:
- Países con prevalencias diferentes antes del inicio de diversos planes de control del IBR: Bélgica (62-65%), Escocia (12%), Francia (10-30%), Hungría (13-79%), Italia (62-85%), Lituania (17%), Polonia (20-38%) y Holanda (40% en rebaños lecheros).
- Regiones de los Estados miembro cuyos programas de control y erradicación de la infección por el HVB-1 han sido aprobados por la UE: toda Alemania (excepto dos distritos en el Estado Federal de Baviera) y en Italia (Región Autónoma de Friuli-Venecia Julia y Provincia Autónoma de Trento).
- Regiones de los Estados miembro o países que se consideran indemnes de la infección por HVB-1: Finlandia, Suecia, Dinamarca, Suiza, Austria, Alemania (dos distritos del Estado Federal de Baviera) e Italia (provincia de Bolzano).
De tal manera que más del 70% del censo bovino europeo (aproximadamente 25 millones de cabezas) se encuentran en países que han erradicado el IBR o que están en proceso de erradicación activa.
En la Unión Europea (UE), la legislación vigente sobre el tema es la Decisión 2007/584/CE por la que se aplica la Directiva 64/432/CEE en lo que respecta a las garantías adicionales para los intercambios intracomunitarios de bovinos relacionadas con el IBR con destino a países o regiones libres de la enfermedad con la finalidad de salvaguardar su estatus sanitario. Por ello, el IBR implica limitaciones comerciales a países que como España aún presentan elevadas tasas de prevalencia y que no tienen regiones libres de la infección por el HVB-1. Así, está prohibida la comercialización de semen, óvulos y embriones de rebaños seropositivos y el transporte de animales vivos infectados, salvo que se cumplan una serie de medidas sanitarias específicas, a aquellos países o regiones que han sido declaradas libres o que tienen un programa aprobado de control y erradicación.

Finlandia, Suecia, Dinamarca, Suiza, Austria y algunas provicias de Alemania e Italia se consideran indemnes de la infección por HVB-1.
Situación del IBR en España En España existen 6 millones de cabezas de ganado bovino, de las cuales 900.000 son de aptitud láctea (excluyendo el rebaño de reposición). Tres comunidades autónomas, Castilla y León, Galicia y Extremadura, representan el 56% del censo nacional de vacas.
Actualmente la prevalencia de anticuerpos frente al HVB-1 se sitúa aproximadamente en un 60% en rebaños y entre un 25-40% en individuos. La seroprevalencia observada en diversos estudios serológicos, tanto en animales como en explotaciones bovinas en diferentes CC. AA. de España se refleja en la tabla 1.
Puntualizaciones Al analizar los resultados observados en diferentes estudios epidemiológicos se pueden realizar las siguientes puntualizaciones:
1. Mayores prevalencias en rebaños lecheros en comparación con los de aptitud cárnica, debido al mayor tamaño de los rebaños (explotación positiva cuando al menos un animal lo es), a un más alto uso de vacunas no marcadas (interfieren en los análisis serológicos), a un manejo más intensivo, y a una mayor densidad y movimiento de animales.
2. Alto número de rebaños libres de IBR en áreas infectadas. Si en estas explotaciones no se vacuna y no tienen implementadas medidas de bioseguridad específicas, se encontrarán en situación de alto riesgo de reintroducción de infecciones por HVB-1 con la consiguiente aparición de graves brotes clínicos.
3. Alto riesgo de reactivación de infecciones latentes en explotaciones que vacunan, excepto los animales seronegativos.
4. Asesoramientos inadecuados sobre programas vacunales y medidas de bioseguridad.
En los últimos años, diversas CC. AA. como Asturias, Galicia, Cantabria y Castilla y León, han establecido programas de prevención y control del IBR en explotaciones de ganado vacuno integradas en Agrupaciones de Defensa Sanitaria Ganadera (ADSG). Aunque de momento, estas iniciativas no integran a la totalidad del censo bovino de estas regiones, no cabe duda que constituyen un primer paso de gran importancia para la erradicación del IBR en España.
El futuro del control del IBR en España |
En cuanto a las perspectivas futuras del control del IBR en España, el escenario ideal sería establecer, lo antes posible, un marco uniforme de carácter nacional para iniciar un programa para la prevención, control y erradicación del IBR basado en los siguientes principios: 1. Notificación obligatoria de la sospecha o presencia del IBR en una determinada explotación.
2. Vigilancia sanitaria periódica de las explotaciones bovinas mediante análisis de anticuerpos en leche de tanque y/o sueros sanguíneos individuales con objeto de detectar precozmente los nuevos casos y el mantenimiento del estatus de libre de IBR.
| 3. Utilización de una calificación sanitaria oficial de las explotaciones bovinas en función del estatus sanitario y de las actuaciones que se realicen en relación al IBR.
4. Regulación oficial de los movimientos de animales entre explotaciones calificadas.
5. Único uso autorizado de las vacunas marcadas deleccionadas en la glicoproteína gE en las explotaciones bovinas con animales reproductores o destinados a la reproducción.
6. Establecer estrictas medidas de bioseguridad, especialmente con respecto a los animales que se introduzcan en explotaciones, así como con los vehículos y personas que entren o salgan de ellas. |
Programas de control y erradicación del IBR En la mayoría de los países europeos, entre los que se incluye España, con elevadas tasas de prevalencia de infecciones por HVB-1 y altas densidades de ganado vacuno en algunas regiones, la única vía práctica de erradicación del IBR es la reducción de la prevalencia y evitar la entrada de la infección en los rebaños mediante la vacunación con vacunas marcadas que permiten diferenciar animales vacunados de los infectados de forma natural y la identificación de animales que podrían tener infección latente, así como la aplicación de medidas de bioseguridad en las explotaciones. De tal modo que en una primera fase se crean rebaños de cría libres de IBR, eliminando gradualmente los animales seropositivos y reponiendo con animales negativos.
Beneficios e inconvenientes del programa de control de IBR |
Los programas de control y erradicación del IBR en determinadas explotaciones, regiones o países llevan consigo los siguientes beneficios e inconvenientes: Beneficios • Mejora de la sanidad y bienestar animal, y por tanto, mayores niveles productivos. • Menores limitaciones al comercio de animales y de material genético. • Mayor adaptación a la legislación europea en la materia en constante incremento. Inconvenientes • Alto coste económico para los ganaderos y las administraciones correspondientes. • Eliminación de gran número de animales sanos portadores del HVB-1. • El uso de vacunas es sólo una herramienta temporal y de valor limitado en la erradicación. |
Los aspectos principales en los que se basan los programas oficiales de prevención y control frente al IBR de las ADSG de ganado bovino situadas en las comunidades autónomas anteriormente mencionadas son los siguientes:
1. Formación sanitaria y motivación a los ganaderos de las explotaciones integradas en ADSG sobre la prevención y control del IBR.
2. Realización en todas las explotaciones de una encuesta de bioseguridad que recoja entre otros, los principales factores de riesgo que puedan favorecer la introducción y la diseminación de las infecciones por HVB-1 y, en base a los resultados, los veterinarios establecer las oportunas medidas correctoras para las deficiencias detectadas.
3. Analíticas periódicas, tanto en las explotaciones de leche como de carne, en leche de tanque y/o suero sanguíneo de animales individuales según los casos, destinadas a conocer el estatus sanitario de las explotaciones en relación al IBR y definir las actuaciones a establecer en cada granja en función de los resultados obtenidos.
4. Las únicas vacunas autorizadas frente al IBR en explotaciones de reproducción serán las vacunas marcadas, excepto en el caso de cebaderos bovinos integrados en ADSG donde podrán utilizarse vacunas no marcadas. Esto permite establecer la prevalencia real, tanto en los individuos como en los rebaños infectados en cada región.
5. Diversas clasificaciones de explotaciones según el estatus sanitario a IBR.
Por último, indicar que debido a la incapacidad de las vacunas para prevenir la infección por el HVB-1 y el establecimiento de la latencia, los programas de prevención y control del IBR pueden durar largos períodos de tiempo antes de completar la erradicación de las infecciones por este virus.