Por
Belén González Gracia
Última actualización 07/11/2010@13:12:19 GMT+1
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| (Foto: Scx.hu) |
La decisión de Rusia de prohibir la importación de carne congelada de aves divide al país entre partidarios y detractores, y levanta polémica en el resto del mundo.
A partir del próximo año Rusia prohibirá la importación de carne congelada de aves hacia su mercado. Esto ha causado diversas reacciones tanto dentro del país como fuera. Desde el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) ya se ha manifestado que no existe ningún tipo de base científica o de seguridad alimentaria para esta prohibición, ya que la congelación lleva utilizándose desde hace mucho tiempo y es un método internacionalmente aceptado para certificar la seguridad tanto de la carne como de los productos cárnicos de aves.
Por su parte, desde el Servicio Federal para la Protección de los Derechos de los Consumidores de Rusia se manifiesta que esta transición hacia la carne de aves fresca fue ya aprobada en marzo de 2008, y desde enero próximo no habrá más carne de aves congelada en Rusia. En palabras de sus representantes, “se trata de una tecnología antigua y desfasada que conlleva la pérdida de muchas de las cualidades de la carne”.
Pese a estas declaraciones, la Asociación Nacional de la Carne de Rusia, afirma que no puede haber ningún productor contento con esta medida que va a motivar que muchas personas se priven del consumo de carne. En su opinión, detrás de todo esto está la intención de Rusia de exportar carne de aves, que no podría ser exportada en formato fresco. Esta prohibición no existe en ninguna parte del mundo y no va a ayudar a que inversores extranjeros quieran invertir en el mercado ruso y a que éste se iguale en normativa con otros países.