Última actualización 16/01/2011@16:40:42 GMT+1
La mercancía intervenida por el Seprona en Burgos consiste en embutido y carne congelada procedente de carne de ciervo, y ha quedado a disposición del Servicio Territorial de Sanidad de la comunidad.
El Seprona de Burgos ha intervenido en un pueblo de la Sierra de la Demanda burgalesa más de 700 kilos de embutidos y piezas de carne congelada procedentes de caza de ciervo que se embutían y fabricaban en un bar sin tener permisos legales.
La investigación comenzó hace días, al comprobar la Guardia Civil que varios ciervos cazados legalmente no eran consumidos por el entorno de los cazadores, y que un establecimiento hostelero de la zona adquiría los animales para comercializar su carne.
En la inspección se comprobó que había a la venta 60 paquetes de chorizo envasados al vacío, 277 sartas de chorizo sin envasar y 18 de salchichón, todo ello sin el obligatorio etiquetado individual y número de registro.
En otros locales se encontró la sala de despiece, donde había poleas, ganchos, cuchillos, máquina picadora de carne y otros enseres necesarios para la manipulación de las reses y su carne. También fueron localizadas dos cámaras frigoríficas donde se guardaban varios paquetes de carne de venado. En total se han intervenido más de 700 kilos de embutido repartidos entre 1.486 paquetes y sartas.
La mercancía intervenida ha quedado a disposición del Servicio Territorial de Sanidad e Higiene de los Alimentos de la Junta de Castilla y León, a quien se ha remitido un acta por presunta infracción a la Ley General de Sanidad, al Reglamento de Normas e Higiene de los Alimentos de Origen Animal, Ley de Consumidores y usuarios de Castilla y León y Real Decreto sobre Producción y Comercio de Carnes Frescas.