Javier Lafuente y Teresa García. AlbéitarEl consejero de Agricultura y Alimentación del Gobierno de Aragón, Gonzalo Arguilé, valora la evolución de FIMA Ganadera y repasa el panorama del sector en esta entrevista.
¿Qué perspectivas ve para FIMA Ganadera 2011 ante la complicada situación económica en la que nos encontramos?En principio, FIMA Ganadera ya es una referencia importante para el sector ganadero español. Al haberse celebrado tantas ediciones, ha coincidido con situaciones problemáticas, ya que el ganadero es un sector de muchos picos, de situaciones buenas y menos buenas. Estamos amortizando los créditos que se concedieron en 2005; sube el precio del pienso, en 2007 se tomaron decisiones de emergencia por la subida de los cereales... Cuando no ocurre una cosa, suben las materias primas o tiene lugar cualquier otra circunstancia. No hay una situación de bonanza, el sector está acostumbrado a la inestabilidad. Yo creo que esa situación no afecta casi nunca a los certámenes de ganadería que, por otra parte, ahora detectan los avances en sanidad, en investigación o en alimentación.
Precisamente usted comentaba hace poco que el sector agroalimentario y ganadero no puede estar permanentemente quejándose o congratulándose de las bajadas y subidas de los precios... Si nos remontamos años atrás, y concretamente al sector porcino, los precios eran de dientes de sierra; ahora son más estables. Hablo de hace diez años, cuando existía una inestabilidad mucho mayor que ahora, agravada por la mala situación sanitaria. La cabaña sufría peste porcina clásica, peste porcina africana y enfermedad de Aujeszky, entre otras. El avance sanitario ha sido muy importante desde entonces.
La ganadería extensiva del ganado vacuno es más cómoda, porque no precisa de atención diaria; las vacas se sueltan a puerto en mayo y se recogen en octubre. En el caso del ovino-caprino, el problema es que está muy mal estructurado. Aún se lleva como hace dos mil años, con un pastor y un palo, aunque los ganaderos se han movido muy bien y han apostado por los sistemas cooperativos y por comercializar mucho mejor la carne. Pero la producción estricta sigue como hace muchos años. Ha caído el número de explotaciones más que el de cabezas. En realidad esto ha ocurrido en todos los sectores ganaderos, porque se ha producido una fuerte concentración de explotaciones.
Usted lleva de consejero desde 1999. ¿Cómo ha sido la evolución de FIMA Ganadera desde entonces? Ha sido muy positiva. Pero pasa como en el mercado, que si FIGAN evoluciona positivamente, otras ferias lo hacen negativamente. Los ganaderos, los laboratorios y el sector en general se trasladan a las ferias en las que encuentran mejor acogida, mejor trato, mayor acceso, etc. En este caso, se juega con la posición estratégica de Zaragoza. Es una ciudad muy asequible, desde el punto de vista logístico, sobre todo desde que llegó el AVE, y de precio. La organización de la feria es muy buena y los visitantes lo tienen muy fácil para acudir. Por si fuera poco, la ciudad ha mejorado mucho desde la Expo del 2008.
Los beneficios que esta feria representa para Aragón parecen obvios. ¿Qué aporta además al mercado nacional e internacional? Sí, a Aragón le supone prestigio. Para España y otros países representa un gran escaparate de los conocimientos que se han acumulando a lo largo de dos años. El sector ganadero quiere conocer las innovaciones tecnológicas que existen para tratar de producir con un menor coste. Es un centro de grandes conocimientos para el sector.
¿Uno de los debates previstos en FIMA Ganadera será el elevado precio de las materias primas? Seguro. En Aragón, y en España, la ganadería es muy dependiente de la importación de cereales y, sobre todo, de soja (importamos 12 millones de toneladas de esta legumbre en un año normal). Es un sector muy industrializado, con una estructura muy peculiar que lo ha convertido en competitivo, pero a su vez en dependiente de las materias primas y, por lo tanto, de las oscilaciones de precios. El mundo especulativo ha entrado a formar parte del mercado de las materias primas, pero no se puede tomar como referencia un año o seis meses, el plazo tiene que ser al menos de cinco años.
No obstante, en los últimos 72 meses, aproximadamente, ya hemos sufrido tres crisis... La estructura a la que me refería (pollo, vacuno de engorde y porcino) es vertical: el productor es la persona que pone la granja y la tiene que pagar. A veces no es él quien la cuida (busca jornaleros) y quien le proporciona el ganado es una integradora, que produce también el pienso compuesto, el lechón y el novillo. Por ejemplo, durante seis meses, estas integradoras compraron el pienso cuando la cebada tenía buen precio. Por lo tanto, dispusieron de materia prima durante seis meses a un precio muy bajo y vendieron su carne a un precio normal. Han ganado dinero. Cuando sube la materia prima, es una subida que ellos multiplican en la fábrica de piensos, es decir, es la propia integradora. Yo creo que este sistema puede resistir bien las fluctuaciones de precios de materias primas y carnes. Distinto es para los que tienen ganadería propia, que pagan caro el pienso elaborado y están supeditados a cómo marcan el precio en las lonjas. No es para poner el grito en el cielo cuando se producen esas fluctuaciones.
¿Existe algún factor diferencial importante entre el sector ganadero aragonés y el nacional? Yo creo que es bastante similar. En Aragón, la explosión más fuerte se ha dado en el sector porcino. En seis años se ha pasado de 4,8 a 10 millones de cabezas. En gallinas ponedoras, el incremento ha sido de un 200%, aunque la evolución de la producción de huevos ha sido mayor. El censo de nodrizas también ha aumentado. Se ha disminuido ligeramente la producción lechera, porque es poco significativa en Aragón, pero existe una ganadería muy bien dimensionada. El broiler y el conejo se han mantenido, con subidas y bajadas poco relevantes, y la cabaña ovino-caprina ha bajado de 2,4 millones a poco más de 2 millones de cabezas.
¿Qué alternativas hay, entonces, para el ovino de carne? En Aragón, el sector ovino está muy ordenado, gracias al gran esfuerzo que se ha hecho para entrar en la cadena de valor y obtener una mayor renta. Pero no cabe duda de que la estructura del ovino es muy complicada, hay que ocupar pastores que los 365 días del año tienen que estar en el campo. Y eso no va a cambiar. El envejecimiento de la población activa ganadera sí puede poner en riesgo la situación a corto plazo. Pero es lo mismo que pasa en la agricultura. El sector ovino aragonés tiene otro problema y es que su producto estrella, el ternasco, se conoce poco en España, ya que el lechal es más popular.
El ternasco tendrá que darse a conocer un poco más... Ya se han hecho campañas importantes para ello, pero no acaba de entrar en otros territorios. En Aragón se conoce mucho, pero la carne de ternasco tiene competidores muy fuertes, como la de pollo, la de conejo o la de cerdo. Tiene que compartir el mercado con estas carnes, más baratas, y con otras que también tienen dificultades de mercado.
¿Qué va a suponer para el sector la reforma de la PAC? Lo que puedo decir de la PAC es que debe mantenerse la ficha financiera de 7.600 millones, algo difícil. Y, lógicamente, que la de Aragón se mantenga también, porque son 450 millones. Ha habido una serie de traslaciones de fondos del primer pilar al segundo, como apoyo a la ganadería extensiva y a la calidad de la leche y de la carne. Bueno, me parece estupendo, pero me gustaría que esos fondos, así como la modulación, se dejen en el segundo pilar. Lo que espero es que hablemos sólo del primer pilar y que sepamos a ciencia cierta, cuando se habla de acciones nuevas, si se va a sacar dinero del primer pilar y si se va a fijar ya el porcentaje de presupuesto que se quedará en ese primer pilar, una vez detraídos de él los fondos. Eso es lo que se tendría que fijar, al margen de la ficha financiera. Luego discutiremos si tiene que ser una ayuda básica, directa o lo que sea.
¿Cuál cree que debería ser el posicionamiento de España? Yo soy partidario de apoyar, en un 99,9%, el documento franco-alemán que se hizo hace tiempo. España debería adherirse a ese documento con algún matiz que otro. Un eje alemán, francés y español tendría mucha fuerza en la Unión Europea. Lo que me parecería una locura o un disparate es que hagamos una propuesta sui géneris o que nos aliemos con los doce países que se incorporaron recientemente a la UE.
Cuando toque discutirlo entre las comunidades autónomas, cada una defenderá sus intereses en función de su estructura. No caben ideologías sino análisis de la realidad. A mí me gustaría que la reforma pudiera enmendar la PAC que estamos aplicando ahora, ya que nos ha costado un gran esfuerzo implementarla. En la reforma de la PAC no se deben hacer locuras, se debe ser muy sensato. Si lo que se pretende es dar más fondos a los países que se han incorporado recientemente a la UE, habrá que incrementar el presupuesto.
Doce años de consejero autonómico |
El socialista Gonzalo Arguilé Laguarta (Zaragoza, 1944) posee una amplia trayectoria política. Casado y con tres hijos, desde 1979 a 1995 fue alcalde de la localidad zaragozana de Ontinar. Ocupó el cargo de senador autonómico durante varias legislaturas. Ha sido portavoz de la Comisión de Agricultura en esta Cámara y miembro de la Comisión Mixta para la Unión Europea, a la vez que representante en la Asamblea del Consejo de Europa.
El 5 de agosto de 1999 fue nombrado consejero de Agricultura por el presidente del Gobierno de Aragón, Marcelino Iglesias, con quien ha permanecido durante estas tres últimas legislaturas siempre en el mismo cargo. |