Última actualización 18/03/2011@15:28:22 GMT+1
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| Lucio Carbajo. |
Lucio Carbajo, subdirector general de Sanidad del MARM, explicó a los profesionales convocados por Veterindustria las novedades del Real Decreto y el controvertido proceso que lo ha llevado a ver la luz finalmente.
“Cuando llegué al ministerio ya se hablaba de modificar el reglamento de medicamentos veterinarios. Me dijeron que no era nada, sólo un par de cositas. Pero llevo ya cinco años y lo hemos aprobado hace bien poco”. Lucio Carbajo, subdirector general de Sanidad de la Producción Primaria, del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM) ha iniciado así, ante las risas de los asistentes a la jornada organizada por Veterindustria, su ponencia sobre la nueva normativa de medicamentos veterinarios.
Carbajo ha reconocido que “es la primera vez que hablo en público del Real Decreto” y lo ha hecho en FIMA Ganadera, ante numerosos profesionales de la veterinaria, que posteriormente han mantenido un animado debate con el representante ministerial. Una de sus impresiones más destacadas ha sido la frustrante imposición de la receta electrónica, uno de los objetivos que se había marcado desde que se empezó a debatir la nueva normativa.
“Hubiera sido lo más novedoso de la reforma de la ley, pero es un asunto enormemente complejo. No sólo había que armonizarlo con las comunidades autónomas, sino también con los miles de profesionales que firman recetas a menudo desde una comunidad para un ganadero de otra comunidad. Hubiera sido el gran avance del Real Decreto, pero no fue posible”, ha lamentado.
Un proceso muy complicado
El representante ministerial ha dedicado varios minutos a explicar las complicaciones que surgieron durante los últimos cinco años para elaborar dicho Real Decreto, que a nadie dejaba contento al principio. “Tratamos de aplicar criterios humanos en veterinaria y eso es algo muy difícil de congeniar”, ha afirmado.
Los problemas de distribución de medicamentos entre mayoristas y minoristas, la recogida de los fármacos veterinarios y los diferentes volúmenes de negocio fueron algunos de los aspectos más controvertidos en la elaboración de la ley. “Al ministerio, lo que más le ha preocupado es la regularización, que la vacuna esté en perfectas condiciones en todo su proceso y que seamos capaces de poner remedio cuando surjan los problemas”, ha indicado el subdirector general del área.
Lucio Carbajo ha adelantado que en el futuro habrá una normativa específica sobre la distribución de estos productos farmacológicos y sobre un registro de animales y de medicamentos para los ganaderos, aunque no quiso extenderse en estas cuestiones.
En cuanto a las novedades que refleja el Real Decreto sobre los medicamentos veterinarios, Carbajo relató lo que los profesionales que asistieron a su ponencia ya conocían. Así, las Comunidades Autónomas deberán remitir a la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) la lista de fabricantes y de distribuidores que están autorizados para poseer sustancias activas que puedan ser utilizadas en la fabricación de medicamentos veterinarios. La nueva normativa regula los requisitos que deben reunir las fórmulas magistrales y los preparados destinados a los animales, así como de las autovacunas de uso veterinario.
Carbajo ha reconocido que hubo controversia en casi todos los puntos importantes de la modificación de la ley, desde las autovacunas, cuya competencia corresponde a las autonomías, hasta la posibilidad de que los minoristas puedan distribuir pequeñas cantidades de fármacos. “Finalmente, no ha habido un recurso por parte de los mayoristas, lo que es de agradecer”.
Tras su exposición, Lucio Carbajo se sometió a las preguntas de los veterinarios, que entablaron un debate sobre cuestiones generales y muy concretas, e incluso localistas, de la nueva normativa.
El acto lo cerró la directora general de Alimentación del Departamento de Agricultura y Alimentación del Gobierno de Aragón, Eva Crespo Martín, ante la presencia de los principales dirigentes de Veterindustria, que completaron con éxito su jornada técnica.