Última actualización 21/03/2011@11:00:10 GMT+1
La ponencia de Josep Font sobre el retorno de la inversión en mejora genética puso de relieve que contar con ejemplares del más elevado valor genético revierte en un beneficio cuantitativo.
El dinero invertido en adquirir genética de la más alta calidad es un dinero bien invertido... y recuperado con creces. Esa es la conclusión principal de la ponencia de PepFont, de SypConsultors, con motivo de la conferencia técnica organizada en FIMA por Topigs Ibérica, Pic España, Hypor, Batallé y UPB. Font describió la actual coyuntura económica de las empresas productoras de porcino, en la que los márgenes son muy ajustados, sobre todo a causa de los altos precios de los piensos. Posteriormente, desglosó las diferencias de coste entre la cría de cerdos para venta y hembras F1, y apuntó que, según sus datos y estimaciones, producir una hembra F1 supone un coste de 1,57 €/kg PV, mientras que en el caso de los animales para sacrificio el coste se sitúa en unos 1,18 €/kg PV. Finalmente, el consultor planteó un cálculo de la diferencia que puede suponer para una empresa adquirir un verraco de la más alta calidad genética, frente a un animal de tipo medio. Así, en el caso de los machos de élite, a lo largo de su vida productiva se podría obtener un margen respecto a los medios de más de 20.000 €, si se emplea la inseminación artificial tradicional, y de casi 43.000, si se utiliza la inseminación poscervical. Esto supone un retorno de la inversión de 29 y 61, respectivamente, una cifra tan excepcional que podría permitir incluso cambiar los verracos cada año si se puede disponer de ejemplares de élite.
En la mesa redonda que cerró la sesión participaron representantes de destacadas empresas de genética del sector porcino: Enrique Satué, de Hypor; David Coll, de UPB; Mª Teresa Batallé, de Selección Batallé; Mercedes Vega, de Topigs Ibérica y Xavier Vila, de PIC España. Todos coincidieron en la importancia de proporcionar a los clientes animales eficientes, adaptados a sus características de producción y que puedan ser rentables en el actual contexto de precios de los alimentos. También se destacó la importancia de hacer llegar a los productores que no se trata de comprar verracos o dosis de semen, sino de invertir en mejora genética para obtener resultados óptimos.