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¿Cómo mejorar la uniformidad de los broilers?

Controlar el microambiente físico es un elemento importante

miércoles 04 de julio de 2018, 12:39h

La uniformidad en el crecimiento es una medida del rendimiento de la producción y los productores han de tener en cuenta cualquier factor que pueda influirle.

¿Cómo mejorar la uniformidad de los broilers?

Rob Gous
Universidad de KwaZulu-Natal (Sudáfrica)

Una mala uniformidad en una explotación de broilers reduce los ingresos y aumenta las pérdidas. La uniformidad en el peso corporal en la producción está influida por la variación en el genotipo, por el medio ambiente y por la composición y la presentación del pienso. La variación en pollos de engorde del mismo sexo que crecen conforme a su potencial es relativamente baja, pero aumenta bastante cuando se les da pienso de mala calidad. Al tratar de mantener su crecimiento potencial con una alimentación baja en proteínas, los pollos necesitarán consumir un exceso de energía y liberar una gran cantidad de calor al medio ambiente, lo que podrá verse limitado por el plumaje y por la capacidad de engorde. Por lo tanto, a medida que los broilers son de genotipos de crecimiento más rápido y más magro, es preciso alimentarlos con niveles más altos de proteína equilibrada y en un ambiente más frío con el fin de mejorar la uniformidad. Separar por sexo y reducir el rango de los pesos corporales con un día de edad va a ayudar a conseguir una mayor uniformidad en el momento del sacrificio.

En todos los sistemas de producción, la uniformidad es una medida importante del rendimiento, ya que la mala uniformidad reduce los ingresos y aumenta las pérdidas. Los avicultores tienen que tener en cuenta cualquier factor que pueda influir en la uniformidad si quieren mejorar la productividad. Muchos factores son responsables de que aumente el peso corporal en el sacrificio y tienen que ver fundamentalmente con la alimentación de los pollos y el ambiente en el que están alojados; pero el genotipo también es importante, particularmente la diferencia en la tasa de crecimiento potencial entre machos y hembras y la tasa de crecimiento del plumaje. Estos factores interactúan y hacen difícil reconocer a uno de ellos como el más importante.

Necesidades específicas

Los pollos de engorde tienen la capacidad de crecer a ritmos diferentes, que es cómo los genetistas son capaces de seguir progresando para mejorar la tasa de crecimiento de estas aves. Pueden identificar los animales de crecimiento más rápido y seleccionarlos para ser los progenitores de la próxima generación de broilers. Esta diferencia en el crecimiento potencial dentro de cada sexo sigue siendo relativamente alta en las razas comerciales disponibles para los productores, pero entre machos y hembras la diferencia es mucho más grande. Los pollos que tienen diferente crecimiento potencial también tendrán diferentes necesidades nutricionales. Cada animal procurará crecer cada día conforme a su potencial, y al hacerlo, intentará comer la cantidad de pienso necesaria para alcanzarlo. Muchos días, el pollo tendrá éxito, pero otros no podrá consumir el pienso que necesita por lo que el crecimiento estará por debajo de su potencial. Las razones por las que esto ocurre son muchas y ser consciente de ellas ayuda a comprender por qué muchos pollos pueden crecer más rápido, provocando diferencias en el peso corporal al final del periodo de crecimiento.

Las dos razones principales por las cuales algunos pollos no pueden ingerir suficiente pienso para crecer a su potencial tienen que ver con su incapacidad para eliminar el exceso de energía que consumen al intentar alcanzar las necesidades del nutriente limitante del pienso, que a menudo es, aunque no siempre, un aminoácido. Los broilers eliminan el exceso de energía liberándola al medio en forma de calor o depositándola en forma de lípidos corporales. Estos dos métodos dan una pista sobre las causas de la variación en la manada, así como la manera de reducirla.

En la figura se muestran las necesidades teóricas de los broilers machos y hembras, junto con un ejemplo de un programa de alimentación en el que el pienso iniciador, administrado durante 14 días, tiene un contenido de lisina digestible de 13 g/kg; el pienso de crecimiento, también administrado durante 14 días, tiene un contenido de lisina de 11 g/kg; y el pienso finalizador contiene 10 g/kg de lisina digestible. A partir de este ejemplo, queda claro que las necesidades de lisina de los broilers machos no se cumplen hasta los últimos días del periodo de crecimiento y que las hembras también están subalimentadas con lisina en el iniciador, pero sobrealimentadas en el finalizador.

Es evidente que la uniformidad aumenta al alimentar con niveles más altos de un aminoácido o una proteína limitante. Esto se ilustra con los datos de la tabla, en la que el coeficiente de variación (CV %) en el peso vivo a los 42 días se redujo en un 40 % y el rendimiento de la pechuga es del 47 %, mediante la suplementación de DL-metionina a la alimentación de base, presumiblemente limitada en metionina.

Efecto del medio

Cuando los pollos de engorde reciben un pienso que contiene menos aminoácidos de los necesarios, su consumo aumentará hasta que sean capaces de compensar la deficiencia o hasta que la cantidad de calor que generan al consumir el alimento adicional ya no se pueda liberar al medio. Los pollos generan calor en los procesos de mantenimiento, mientras están de pie y comiendo, en el procesamiento del pienso que consumen y en el depósito de proteínas y grasa. Para mantener constante la temperatura corporal, deben perder tanto calor como generan, y lo hacen principalmente ajustando el consumo de alimento. Si el alimento es tan deficiente en el aminoácido que no pueden compensarlo comiendo, no alcanzarán el crecimiento potencial para ese día. También habrían depositado más grasa que la deseada debido al exceso de energía que habrían consumido.

Algunos genotipos son capaces de almacenar gran cantidad de grasa y, por tanto, pueden superar mejor las deficiencias nutricionales mediante el consumo de más alimento que un genotipo magro. Mediante la selección se han conseguido genotipos de broilers más magros, que no son capaces de hacer frente a una alimentación deficiente como los genotipos que había antes. Las hembras pueden depositar más grasa que los machos y sus necesidades de aminoácidos son menores, por lo que pueden alcanzar su potencial más fácilmente que estos. Sin embargo, las hembras tienen una mayor cobertura de plumas que les impide perder tanto calor al medio ambiente. Esto ilustra la compleja interacción entre el ave, la alimentación y el medio.

Dentro de una manada comercial de pollos de engorde habrá diferencias en la tasa de crecimiento potencial, en la capacidad de engordar y en el plumaje. Además, hay que añadir la variación en el microclima del alojamiento y los cambios que tienen lugar en la composición del pienso durante su transporte desde el molino hasta las aves. Está claro que lograr un lote uniforme de broilers no es fácil.

Controlar el microambiente físico en el alojamiento de los broilers es un elemento importante para reducir la variación de peso corporal. El objetivo debe ser proporcionar una atmósfera uniforme en todo el alojamiento, con la temperatura y la humedad relativa de manera que el animal sea capaz de perder el calor necesario, pero sin necesidad de comer más para mantenerse caliente. La temperatura ambiental óptima para los broilers modernos es menor que antes, ya que su tasa de crecimiento es mayor.

Muchos factores contribuyen a la variación de la temperatura dentro del alojamiento, como las aberturas de entrada mal ajustadas, las grietas sin sellar, las persianas de ventilación sucias, las cortinas sueltas, el tiempo que los ventiladores están funcionando, la duración del ciclo del temporizador y la posición de los sensores térmicos. El comportamiento de los broilers también provocará variaciones en la temperatura del alojamiento mediante movimientos masivos y agrupaciones en algunas áreas que afectarán a la termorregulación.
En condiciones de invierno y verano hay variaciones en la temperatura a lo largo del alojamiento, con diferencias de temperatura considerablemente mayores en invierno que en verano. En invierno, los pollos suelen moverse hacia las entradas de aire, lo que aumenta la densidad de animales en esa área, y la diferencia de temperatura en las primeras etapas de crecimiento puede ser de hasta 7-9 °C y permanece al menos 3,5 °C más fría en el lado opuesto, con una humedad relativa un 7 % mayor al final del ciclo de producción. En verano, debido a que se usa mayor ventilación, hay poca diferencia de temperatura entre las zonas del alojamiento. Muchos factores interactúan para influir en este gradiente, por lo que se esperaría que el gradiente de temperatura y humedad difiriera notablemente entre alojamientos y entre estaciones. Además, las condiciones en el extremo de salida del túnel de ventilación pueden ser mucho más hostiles que en el de entrada, especialmente en invierno, lo que supone más variaciones en el rendimiento de la manada. Si se proporciona un ambiente uniforme en todo el alojamiento, la uniformidad de los broilers al final del ciclo productivo aumentará.

Separar por sexo

Separar por sexo al día de edad y criarlos separados durante el periodo de crecimiento podría ser la herramienta de manejo que tendría mayor efecto en la mejora de la uniformidad al sacrificio. Además, tendría ventajas adicionales como son alimentar a cada sexo de acuerdo a sus requisitos económicos óptimos y proporcionar el mejor medioambiente para cada sexo, que no es posible cuando ambos sexos están separados dentro del mismo alojamiento. A veces, se envían a matadero primero a las hembras y se mueve a los machos al espacio que queda libre, lo que reduce el efecto limitante de la densidad de población sobre el crecimiento. Para maximizar las ventajas de criar a los sexos por separado debe hacerse en alojamientos distintos y, en negocios grandes, en localizaciones separadas. Merecería la pena investigar diferentes métodos para proporcionar el espacio extra requerido por los broilers.

En el caso de criar machos y hembras juntos con el mismo pienso, su composición comprometería las necesidades de cada sexo (figura). Es probable que si se alimenta con un contenido en proteína fijo durante cada fase de crecimiento, los machos reciban niveles inferiores de aminoácidos durante un periodo más largo que las hembras. Aunque las aves son capaces de superar parcialmente los efectos de una alimentación con proteína insuficiente, cuando el contenido de aminoácidos está muy por debajo de las necesidades, serán incapaces de compensar por completo está deficiencia. El nivel ideal de aminoácidos que debe incluir el pienso se define por el utilizado en la segunda fase para hembras (figura). El contenido en lisina de la dieta es aproximadamente la mitad entre el máximo y el mínimo requeridos durante esa fase, por lo que el animal consumirá energía en exceso mientras el pienso esté por debajo de sus necesidades y, luego, en la segunda mitad del periodo, haciendo uso de sus reservas de grasa como fuente de energía, aprovechará el pienso eficientemente durante el resto del periodo. La máxima eficiencia puede alcanzarse diseñando un programa de alimentación que proporcione a cada sexo el nivel óptimo de cada aminoácido.

El coste de separar los sexos el primer día de vida se puede compensar con los ingresos extra derivados de la crianza por sexos separados. Merece la pena investigar métodos más baratos de sexado, que requieran menos tiempo por cada pollo, para así alentar a los avicultores a utilizar esta práctica.

Cuando no sea posible separar por sexo, se puede seguir alimentando por sexos separados con la utilización de un pienso de alto contenido proteico y otro de bajo, en comederos distintos adyacentes. Estos comederos tendrían que ser más estrechos que los utilizados convencionalmente para que los pollos puedan tener fácil acceso a ambos alimentos, y los dos piensos tendrían que suministrarse a través de tanques separados. Los piensos deben ser preferiblemente isoenergéticos y cada uno debe contener los oligoelementos y aditivos necesarios, lo que supone una ventaja respecto a la alimentación con trigo y un equilibrador, como se hace a veces. Las aves son capaces de elegir correctamente entre los dos piensos diferentes respecto al contenido proteico, si la cantidad de energía, minerales y oligoelementos es la misma. El capital necesario para establecer un sistema de alimentación de este tipo se vería compensado por la mejora de las tasas de crecimiento y de la eficiencia del pienso, conseguida por alcanzar con mayor precisión las necesidades proteicas de los dos sexos. Sería interesante investigar diferentes tipos de equipos de alimentación y combinaciones distintas de niveles de proteína bajo condiciones comerciales para determinar el beneficio máximo que se pueda conseguir con la alimentación por sexos.

Debido a la compleja interacción entre el broiler, el pienso y el medio en el que se aloja, la máxima uniformidad solo se puede alcanzar asegurando que la variación de cada uno de estos elementos se reduzca al mínimo. Separar por sexo, criar los pollos de la misma manada de padres y minimizar las variaciones en la calidad del pienso y en el ambiente son los elementos básicos para lograr este objetivo.

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