albeitar.portalveterinaria.com

Producción alternativa de broilers

Se debe disponer de un patio de ejercicio y de parques de pastoreo con cobertura vegetal

jueves 08 de noviembre de 2018, 08:57h

Las producciones alternativas que apuestan por un producto de calidad bajo condiciones de bienestar animal comienzan a desempeñar un papel cada vez más importante en el sector.

Palacios C. y Sarmiento A.
Área de Producción Animal. Facultad de Ciencias Agrarias y Ambientales. Universidad de Salamanca
Imágenes cedidas por los autores

La demanda de alimentos procedentes de animales está aumentando debido al crecimiento de la población, al incremento de los ingresos per cápita y la tendencia a la vida urbana (FAO, 2009). La carne de aves de corral ha mostrado la tendencia más alta en las últimas décadas. La tasa de crecimiento anual promedio mundial del consumo de la carne de aves de corral en los últimos 50 años fue del 5 % (Faostat, 2017), mientras que fue de solo 1,5 % para la carne de vacuno, 3,1 % para la carne de cerdo y 1,7 % para los pequeños rumiantes (Mottet et al., 2017). La producción ha sido particularmente dinámica en los países en desarrollo, especialmente en Asia oriental y sudoriental con una tasa de crecimiento anual de la producción de carne de aves de corral del 7,4 % (Faostat, 2017).

La principal especie productora de carne de ave es la gallina (Gallus gallus), conociéndose como pollos broilers a los animales de esta especie dedicados a la explotación industrial para carne (Mapama, 2017). La avicultura alternativa se caracteriza por utilizar otras especies diferentes al Gallus gallus, como son la cría de patos, ocas, faisanes, pavos o avestruces, entre otros. En 2018 existe en España un 59,16 % de granjas productoras de especies alternativas al pollo, entre las cuales las mayoritarias son las de perdices (13,37 %) y las de pavos (9,28 %).

La producción avícola es muy diversa y hay muchas tipologías disponibles que responden a diferentes objetivos (Mottet et al., 2016). Los distintos sistemas de producción difieren tanto en las razas utilizadas, como en los rendimientos productivos obtenidos, la ganancia económica para el productor y la calidad del producto final. Aunque si bien es cierto que la producción mayoritaria de las aves se realiza bajo sistemas de producción intensiva, las producciones alternativas que apuestan por un producto de calidad bajo condiciones de bienestar animal comienzan a desempeñar un papel cada vez más importante en el sector (Martínez-Pérez et al., 2017). De esta forma, encontramos que la producción de pollos y huevos camperos supone el 5,4 % de las convencionales en 2017 o que la producción certificada ecológica constituye el 0,47 % de las granjas convencionales.

Pollos camperos

Las producciones alternativas tienen su origen en la Bretaña francesa en 1965, como reacción de un grupo de avicultores a la expansión de la cría intensiva; este sistema productivo se legisló poco después por el Estado francés. Su objetivo era ofrecer al mercado un producto claramente diferenciable del pollo “industrial”, y con una imagen de mayor calidad y autenticidad (Cepero, 2005).

La producción avícola es muy diversa y hay muchas tipologías disponibles que responden a diferentes objetivos.

En España la cría de pollos en sistemas alternativos se inició entre finales de los 80 y principios de los años 90. En general, se orientó hacia la cría de estirpes de crecimiento lento con genética francesa, con crianzas de cuatro meses o más, con acceso a parques exteriores, aunque sin cumplir una especificación determinada con respecto a la densidad en los mismos, variando el tamaño utilizado de forma considerable. Las grandes empresas del sector “industrial” no se mostraron interesadas en este tipo de nueva producción, dejando al nuevo sector bajo la producción de pequeños criadores; los cuales producían de forma muy dispersa geográficamente, destinando pequeñas partidas de pollos al autoconsumo o a la venta directa a particulares o a restaurantes y establecimientos especializados. En otros casos, se pretendió imitar el modelo de producción Label Rouge francés; siendo el caso de pequeñas empresas avícolas que buscaban un hueco en el mercado ante la dura competencia de las grandes integradoras con el producto convencional, y en particular en las producciones acogidas a las denominaciones de calidad impulsadas por algunas comunidades autónomas (Cepero, 2005).

Actualmente la cría del pollo campero supone una alternativa a la explotación del pollo industrial. Este sistema, al igual que el pollo ecológico, busca un producto con una calidad diferente, criado en un sistema semiextensivo, frente al sistema ultraintensivo del pollo broiler. La producción de pollos camperos utiliza razas de crecimiento lento, con instalaciones abiertas que permiten a los animales estar en condiciones de semilibertad, evocando a la tradicional cría de pollos en los corrales, lo que favorece las condiciones de bienestar de los animales (Santos et al., 2005; Martínez-Pérez et al., 2017).

Una gran parte de la producción española de pollos camperos se encuentra amparada por denominaciones de calidad propias de las comunidades autónomas, que permite una producción más organizada, y que se encentra sometida a certificación externa. Encontramos así: Pollo Marca Q (Cataluña DOGC 19/8/1987), pollo de Caserío (País Vasco, BOPV 20/1/1994) y Pollo con denominación Aragón Calidad Alimentaria (BOA 23/5/1994).

Avicultura ecológica

La producción ecológica es un sector de la producción de alimentos que ha crecido de forma imparable en Europa, desde que se publicó el primer reglamento en 1991. España es actualmente el país de la Unión Europea con más hectáreas destinadas a esta actividad (Comisión, 2008). Sin embargo, la producción ganadera ecológica se desarrolla de una forma más lenta que la agricultura ecológica, y no de forma homogénea para todas las especies productoras (Willer et al., 2017).

En este marco, la producción de aves de corral ecológicas supone un 3,89 % del total de la producción ecológica, que se corresponde con 195.231 pollos destinados a la producción de carne. España cuenta con 82 explotaciones ecológicas dedicadas a la producción de carne de ave, de las cuales 11 corresponden a la producción de carne de otras aves (principalmente patos y pavos) y 282 explotaciones para la producción de huevos (Mapama, 2016). Los consumidores están apostando cada día más por este tipo de producto, valorando las condiciones de cría respetuosas con el medio ambiente y el respeto del bienestar animal. Estas condiciones permiten ofrecer un producto diferenciado al consumidor (Napolitano et al., 2013).

Los animales deben tener acceso a un espacio al aire libre o parque con vegetación, durante al menos un tercio de su vida.

La producción de carne de pollo ecológico, igual que el de otras carnes ecológicas, se caracteriza por ser un proceso controlado y certificado por un organismo oficial, que garantiza el cumplimiento de pautas predeterminadas para su obtención (Dottavio et al., 2010). En Europa, la producción ecológica se guía por normas y objetivos tal como se formulan en las directrices de la Unión Europea. Estas se pueden resumir en el uso de materias primas de origen ecológico, la ausencia de medicamentos como tratamiento preventivo, el acceso a pastos, baja densidad de población, el uso de razas de crecimiento lento y la mayor duración de la producción (Sundrum et al., 2006).

La producción de pollos ecológicos es muy similar a la de los pollos camperos; se diferencian en una menor densidad de los animales en los alojamientos, el aumento de los días de cría y el enorme incremento de los consumos de pienso. Los piensos usados son ecológicos y por ello su precio es superior al del pienso convencional. El productor normalmente también comercializa estos animales y se encarga a menudo de su distribución. La falta de cooperativas que faciliten la comercialización de este tipo de producción supone una barrera importante cuando se le compara con la producción de pollo campero (Sarmiento et al., 2017).

Tanto las instalaciones como el bienestar animal suponen dos puntos clave en la diferenciación de estos sistemas de producción alternativos con respecto a la producción industrial de broilers.

Instalaciones

En ambos tipos de producción, los animales permanecen en una instalación cerrada durante el primer mes de vida, y es el lugar donde se colocan los comederos, bebederos y asideros. Esta instalación debe de ser de fácil limpieza y fácil ventilación y, además, será el refugio de los animales el resto de su vida. Las instalaciones pueden ser fijas o móviles; siendo las móviles mucho más sencillas, aunque diseñadas para una menor densidad de animales.

Los animales deben tener acceso a un espacio al aire libre o parque con vegetación, durante al menos un tercio de su vida. Para el acceso al parque la nave debe estar provista de trampillas que, como mínimo, han de estar distribuidas en toda la longitud del local. Se debe disponer de un patio de ejercicio y de parques de pastoreo con una cobertura vegetal (praderas artificiales de regadío o gramíneas), en una superficie vallada con zonas de sombra para los animales (árboles frutales habitualmente) (Palacios et al., 2017).

Existen trabajos que han estudiado la interrelación entre el uso de los parques, las horas de permanencia en ellos, con la calidad y gusto de la carne, obteniendo mejores calidades en los animales que más tiempo permanecen en libertad en buenas condiciones sanitarias y de bienestar animal (Stadig et al., 2017).

Comportamiento animal

Bajo las condiciones de semilibertad de este tipo de producciones, los animales pueden expresar su comportamiento natural durante todo el periodo productivo. Son cada día más los consumidores que apuestan por productos procedentes de animales que no han estado bajo regímenes intensivos, valorando las condiciones de cría respetuosas con el medio ambiente y el respeto del bienestar animal (Napolitano et al., 2013).

El baño de polvo es un hábito natural importante de las aves.

Es por ello que los productores deben conocer el comportamiento natural de las aves, con el fin de garantizar que estas expresen el mayor grado de confort y desarrollo posible durante su periodo productivo. Los propios productores deben considerar las técnicas de manejo en el campo para satisfacer la curiosidad natural de las aves. El mercado ofrece un gran abanico de posibilidades donde se sugiere la inclusión de elementos nuevos en los patios donde se encuentren los animales, tales como equipos agrícolas antiguos, árboles caídos u otros pequeños materiales que permitan a las aves posarse.

El baño de polvo es un hábito natural importante de las aves, que queda restringido en aves de producción intensiva. Su objetivo es tanto para disminuir su temperatura corporal como extender el aceite a través de las plumas, de forma similar al concepto de acicalamiento. En cuanto a la zona para el baño de arena en el campo, hay que asegurarse de tener el sustrato ideal de arena u otros suelos más ligeros. Los campos bien utilizados generalmente tienen muy poca vegetación cerca del edificio, lo que hace que este sea el área perfecta para esta actividad (Brunnquell, 2018).

Bibliografía

Brunnquell, J. Manejo del comportamiento de las aves en sistemas ecológicos. 2018 Selecciones Avicolas. Las Alternativas, 713.41-42.
Dottavio AM, Masso JR. Mejoramiento avícola para sistemas productivos semi-intensivos que preservan el bienestar animal. Vol. 21, BAG. Journal of basic and applied genetics. Sociedad Argentina de Genética; 2010.
Food and Agriculture Organization of the United Nations (FAO). La agricultura mundial en la perspectiva del año 2050. Roma; 2009.
González Jimenez E. Análisis de la situación actual del consumo de pollo certificado frente al blanco en Navarra [Internet]. Universidad Pública de Navarra; 2013.
Martínez-Pérez M, Sarmiento-Franco L, Santos-Ricalde RH, Sandoval-Castro CA. Poultry meat production in free-range systems: perspectives for tropical areas. Worlds Poult Sci J. 2017 Jun 13;73(2):309-20.
Mottet A, Tempio G. Global poultry production: Current state and future outlook and challenges. Worlds Poult Sci J. 2017;73(2):245-56.
Napolitano F, Castellini C, Naspetti S, Piasentier E, Girolami A, Braghieri A. Consumer preference for chicken breast may be more affected by information on organic production than by product sensory properties. Poult Sci. 1 de marzo de 2013;92(3):820-6.
Palacios, C., Castillo, L. Aspectos clave en la producción avícola ecológica.La implantación de sistemas de producción ecológicos plantea nuevos retos. ALBEITAR PV 43/2017.
Santos A, Sakomura N, Freitas E, Fortes C, Carrilho E. Comparison of free range broiler chicken strains raised in confined or semi-confined systems. Rev Bras Ciência Avícola.2005;7(2):85-92.
Sarmiento García A, Palacios Riocerezo C, Álvarez A. Nuevas oportunidades en el sector avícola de producción cárnica. Albeitar Vet. 2017;1-21.
Stadig, L.M. y Col. 2017. Calidad de la carne de los pollos de crecimiento lento criados con acceso a parque o no. Selecciones Avicolas, 27. Ficha 1.151.
Sundrum A, Padel S, Arsenos G, Kuzniar A, Henriksen B.I.F, Walkenhorst et al. Current and proposed EU legislation on organic livestock production, with a focus on animal health, welfare and food safety: a review. En: Rymer, C., Vaarst, M. and Padel, S. (eds). Future perspectives for animal health on organic farms: Main findings, conclusions and recommendations from the SAFO Network. Proceedings of the 5th SAFO Workshop, 1 June 2006, Odense, Denmark. University of Reading, UK.
Willer, H, Lernoud, J. The World of Organic Agriculture 2017. Satatistic and emerging trends, 2017. FiBL & IFOAM Organic International.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (3)    No(0)
Compartir en Google Bookmarks Compartir en Meneame enviar a reddit compartir en Tuenti


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de Albéitar Portal Veterinaria

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.